lunes, 13 de diciembre de 2010

Inicia rediseño de El Cimarrón



El proyecto de la central hidroeléctrica El Cimarrón comenzó a ser rediseñado por el CNE, que discute los cambios con organizaciones ambientalistas y es asesorado por Electrobras.
Escrito por Sigfredo Ramírez


Los primeros pasos para modificar los planos de construcción de la represa El Cimarrón han sido dados por las autoridades del Consejo Nacional de Energía (CNE). El comité ya se reunió con instituciones de Gobierno que están vinculadas al proyecto y grupos ambientalistas, para analizar el diseño de la central hidroeléctrica que fue postergada por el presidente de la República, Mauricio Funes.

El mandatario encomendó al CNE elaborar una matriz energética en la que se planteara cuál es la demanda esperada para los próximos cinco años; y, de esa manera, saber si se requerirá o no de una obra como El Cimarrón. Además, pidió un nuevo diseño.

“Estamos en el inicio del rediseño de El Cimarrón, la CEL presentó el proyecto con sus detalles, para luego presentar los criterios que el presidente ha pedido que apliquemos y que no fueron tomados en cuenta, como la participación de comunidades, el desarrollo territorial y que sea un proyecto más integral”, dijo Luis Reyes, secretario ejecutivo del CNE. Es más, para el rediseño de la represa ya se contempla la firma de un convenioen concreto con la empresa Electrobras, homóloga de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL) en Brasil, que acompañará el proceso.

Reyes destacó que la compañía brasileña tiene una amplia experiencia en el manejo de todas las centrales hidráulicas del país suramericano, y por ello “van a enseñar los procesos, traerán expertos para apoyar y así poder despegar el próximo año con los aspectos más técnicos”.

Proyecto estancado
El diseño original de la central hidroeléctrica de El Cimarrón contemplaba la creación de un embalse en la cuenca del río Lempa, entre los departamentos de Chalatenango y Santa Ana, que cubriría un área de 15 km² y supondría una capacidad generadora de 261 megavatios (MW), la mayor de El Salvador, y equivalentes al consumo de unas 600,000 familias.

Su construcción estaba contemplada a iniciarse en 2010, para que entrara en funcionamiento en 2017. La magnitud de la presa ampliaría en un 25% la capacidad instalada actual de producción energética.

El Salvador tiene un consumo total de energía de aproximadamente 950 MW. FUSADES apunta a que para 2017 esta demanda se habrá duplicado.

Otro inconveniente que se encontró en el camino de El Cimarrón es el alto costo proyectado para su edificación, que rondaba los $1,100 millones, triplicando el costo inicial pautado de $400 millones. Esto se debió al alza mundial en los precios de materias primas e insumos de construcción.

Durante la juramentación del CNE, en enero de 2010, el presidente de la CEL, Nicolás Salume, indicó que para el proyecto no se tenía una fuente identificada de financiamiento.

No obstante, fue el mismo Salume quien nueve meses después y en el marco de un seminario sobre el sector eléctrico de Brasil dio una posibilidad: “Las empresas brasileñas pueden invertir en distintos proyectos en portafolio, como la ampliación de la central 5 de Noviembre, la tercera unidad de la represa Cerrón Grande o la obra de El Cimarrón”.

A continuación se enumeran los seis lineamientos de la Política Nacional de Energía.
La diversificación de la matriz energética fomentando las fuentes de energía renovable.
El fortalecimiento del Estado en su papel regulador de la política energética. Se analiza que este papel ha sido débil en coyunturas donde a pesar que el bunker y el petróleo no haya tenido grandes disparos, la energía eléctrica ha aumentado su precio.
La cobertura generalizada del uso de energía. Se ha definido como un principio básico del Gobierno que la energía es un bien de utilidad pública, como el agua, entonces el Estado está obligado a hacer cumplir que todos hagan uso racional de ella.
Crear una cultura de eficiencia energética. Se plantea que en ningún sector de la economía del país se ha impulsado un ahorro energético.
Innovación tecnológica a través de investigaciones y centros internacionales de apoyo, utilizar relaciones con universidades para potenciar el trabajo de instituciones como CEL y la GEO.
Impulsar la integración regional de los sistemas de energía eléctrica para la atracción de mayores inversiones al istmo centroamericano a través de modelos como el Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC) y Ente Operador Regional (EOR).

Política Energética Nacional está en Casa Presidencial

Escrito por Sigfredo Ramírez

El secretario del Consejo Nacional de Energía (CNE), Luis Reyes, aseguró que una de las principales labores que encomendó el presidente de la República, Mauricio Funes, cuando articuló el CNE en enero de 2010 ya fue completada con la creación de la Política Nacional de Energía.
“Hemos terminado de estructurar la política energética nacional, ya fue aprobada por los ministros en la junta directiva del consejo y está en Casa Presidencial siendo estudiada por el presidente, nosotros creemos que antes de que termine el año se puede hacer pública la política”, afirmó Reyes.

La política contiene seis lineamientos estratégicos, que se refieren a las inversiones que se van a desarrollar en el país, la eficiencia energética para las instituciones de Gobierno y en general, entre otros.

Es más, dentro de la política se encuentran acciones concretas como la realización de un mapeo de todo el país, para identificar los lugares en los cuales no hay energía eléctrica, y a los que se puede llevar a través de ampliaciones de la red o equipos de energía solar fotovoltaica.

Según datos del Gobierno, en el país todavía quedan un aproximado de 100,000 familias sin luz eléctrica en sus hogares.

“Se ha definido como un principio básico del Gobierno que la energía es un bien de utilidad pública, como el agua, entonces el Estado está obligado a que todos hagan uso de la energía”, dijo Reyes.

Recientemente, el CNE anunció el desarrollo del plan piloto de eficiencia y ahorro energético en siete instituciones, con el fin de reducir el gasto promedio que cada empleado gubernamental representa en cuanto a consumo de energía eléctrica y combustible. Con este plan se pretende reducir la factura eléctrica estatal en por lo menos 2%, que en términos económicos es por un monto de $417,500.

Alternativas
En el país se han estudiado diversas formas de producción de energía con recursos renovables. Una de las apuestas fuertes es la generación de energía solar térmica. Otras opciones son las celdas fotovoltaicas —que capturan la energía solar y la convierten en energía— y la energía eólica, en la que se aprovecha el viento para la producción de electricidad.

Los impactos hídricos que frenan la presa

Escrito por Sigfredo Ramírez
La Prensa Gráfica
Domingo, 12 diciembre 2010 00:00
El impacto hídrico que supondría la construcción de la represa El Cimarrón para el caudal del río Lempa fue uno de los debates centrales que se desarrollaron en la primera reunión entre los grupos ambientalistas y las instituciones de Gobierno que se involucrarán de una forma u otra en el proyecto. “El mismo representante de la ANDA se refirió a los efectos negativos que traería la construcción de la represa, porque con el diseño original se iba a afectar el abastecimiento del Gran San Salvador desviando el río Lempa”, manifestó Ileana Gómez, coordinadora del Programa Salvadoreño de Investigación sobre Desarrollo y Medio Ambiente (PRISMA).

En concreto, Gómez explicó que el diseño expuesto por la CEL en la reunión contemplaba la desviación del embalse El Cimarrón al río Metayate, a través de un túnel de 11 kilómetros, que reduciría el caudal del río Lempa, en una distancia de 76.5 kilómetros.
“Con la desviación se aumenta la contaminación en el Lempa, porque si el caudal es más pequeño la contaminación es más concentrada, el agua contiene menos oxígeno, y estamos hablando de achicar un río que produce hasta el 40% de la energía que consumimos en el país”, analizó Gómez.

Sin embargo, para Óscar Samayoa, miembro de la junta directiva de la CEL, para aspectos como dinamizar el daño ecológico por la construcción de la represa se ha buscado a Electrobras. “Los brasileños tienen fuertes programas de prevención de daños ecológicos con la construcción de represas, ellos llegan a invertir hasta el 20% del valor total de la obra en reducir el impacto ambiental, si la obra cuesta $500 millones, por lo menos $100 están destinados a minimizar el impacto medioambiental”.

martes, 7 de diciembre de 2010

BID y Eletrobrás financiarán el rediseño de presa El Cimarrón

Georgina Vanegas
Diario El Mundo

El rediseño del proyecto hidroeléctrico El Cimarrón será financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Centrais Elétricas Brasileiras (Eletrobrás), el holding eléctrico público mixto líder en Brasil. Así lo aseguró el secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Energía (CNE), Luis Reyes, quien dijo, además, que la fecha límite para el rediseño es a mediados del año 2012.

De hecho, el CNE ya se reunió semanas atrás, en Brasil, con empresarios de Electrobrás. El objetivo del encuentro fue afinar detalles de la cooperación económica y también técnica que la empresa, cuyo principal accionista es el Gobierno brasileño, brindará a El Salvador.

“Acordamos que vamos a tener un convenio para que ellos nos apoyen en definir la estrategia a seguir, y a conocer diferentes experiencias que han tenido en Brasil y poder avanzar en el rediseño de El Cimarrón; sería una cooperación técnica a partir de consultores y de transmisión de experiencias ”, explicó Reyes a Diario El Mundo.

Para ello, el CNE ya planifica futuras vistas a Brasil y posibles arribos de comisiones de los empresarios brasileños a El Salvador, para evaluar el proyecto.

Luego de ello, las instituciones salvadoreñas presentarían una propuesta de financiamiento al BID y a Eletrobrás, de la que aún no existe un adelanto.

Reyes asegura que la cifra saldrá a la luz luego de condensar las sugerencias que diversas entidades están dando sobre el proyecto.

Éstas serán el fruto de un taller que hasta hace pocos días el CNE sostuvo con la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), la Defensoría del Consumidor, y organizaciones no gubernamentales como la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES) y el Programa Salvadoreño de Investigación sobre Desarrollo y Medio Ambiente (Prisma).

Las condiciones
“Hicimos una presentación nuestra por parte del Consejo en la cual señalamos los tres criterios básicos que el presidente nos ha pedido que pongamos en el rediseño: el criterio de participación, el de integralidad y el de desarrollo territorial. Y además hicimos algunos pequeños señalamientos técnicos básicos que se encuentran ahorita en el proyecto actual”, aseguró el secretario del CNE, sin dar mayores detalles.

A principios de año, el presidente Mauricio Funes aseguró que El Cimarrón no se construiría, a menos que se rediseñara. Funes aseguró que el diseño actual tiene serias implicaciones ambientales y sociales. “Solo a partir de ese rediseño, el Ejecutivo decidirá si se retoma o no el proyecto… Lo demás es pura especulación”, dijo en ese momento el mandatario.

El Cimarrón es una presa que se ubicaría entre Chalatenango y Santa Ana, con una capacidad de generación de 261 megavatios, equivalentes al consumo de unas 600,000 familias.

Sobre Eletrobrás
Es un holding eléctrico brasileño público mixto que cotiza en la bolsa. Financia proyectos y controla activos de generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica en todo el país. Es responsable de casi el 60% de las líneas de transmisión y del 38% de la capacidad instalada, en generación, de Brasil. El año pasado registró un total de ingresos aproximado de $17 mil millones. Eletrobrás es controlada por el Gobierno Federal brasileño.

Datos

261 Mv El Cimarrón tendría una capacidad de generación de 261 megavatios, cuando la planta entre en funcionamiento.

600 mil El proyecto hidroeléctrico El Cimarrón podrá abastecer de energía a un aproximado de 600 mil familias.

2012 El rediseño de El Cimarrón tiene una fecha plazo de mediados del 2012 para estar listo, según el CNE.

martes, 16 de noviembre de 2010

Tribunal Latinoamericano del Agua busca acuerdos por presa El Chaparral


David Pérez
Redacción Diario Co Latino

Durante la administración del Presidente Antonio Saca, la CEL presentó el proyecto de construcción de la presa El Chaparral, la cual dijeron abastecería de energía a más de 200 mil familias. No obstante, los pobladores del norte de San Miguel, que serán los afectados, han mostrado una rotunda oposición al proyecto, por las afectaciones de las que serán víctimas.
El Presidente Mauricio Funes, al asumir la presidencia aseguró que el proyecto seguiría en marcha, pues es sumamente importante la generación energética que se logrará con la presa, sin embargo, algunos sectores se preguntan que tan necesaria es para el país dicha producción.
Por otra parte, la CEL se comprometió a presentar un estudio de impacto ambiental, y hasta la fecha no lo han expuesto ante las comunidades afectadas, por lo que la oposición aún sigue en pie. Javier Bogantes, Director del Tribunal Latinoamericano del Agua (TLA), manifestó que a pesar de que la CEL ha mantenido siempre una actitud de apertura y abierta al diálogo con las comunidades, aún no se ha logrado un acuerdo, y “más bien parece que la situación se hace cada día más tensa”.
A lo largo de toda América Latina, los proyectos de presas hidroeléctricas han generado graves conflictos, a nivel ambiental y social, y es que siempre sale a relucir los aspectos emocionales y económicos de los afectados, quienes no quieren ver sus comunidades inundadas y además, la mayoría de ocasiones, no tienen otro lugar donde vivir.
Bogantes manifestó: “como tribunal hemos tratado de profundizar en los datos, cual es el faltante energético en El Salvador, hasta qué punto son necesarias las hidroeléctricas, y estos datos en realidad, ni los denunciantes, ni la CEL, ni los expertos que han participado en este proceso los han aportado”.
Ante este tipo de proyectos, se pone de manifiesto la ambivalencia de quienes pierden y quienes ganan, de esa forma El Chaparral significa la pérdida de toda una vida para los afectados, y de la otra cara de la moneda el abastecimiento de energía para las necesidades productivas de todo un país.
Es por esto que el TLA realizará el “Foro Regional sobre Problemática Hídrico-ambiental”, el 11 de noviembre, en Morazán, y en la catedral de Santiago de María, Usulután. “Nosotros estamos recomendando un diálogo abierto, con mayor entendimiento y mayor profundización (…) nosotros no venimos a decirle al gobierno que debe hacer o que no, sólo venimos a servir como un ente que puede auspiciar el diálogo, la información ética y técnica, respecto a las problemáticas”, recalcó Bogantes.
El TLA es una instancia internacional autónoma e independiente, fundada en 1998 y llevó una sesión hasta el 2000. Hasta la fecha ha atendido un significativo número de casos en distintos países de América.
Ante la ausencia de un estudio que defina las necesidades reales de energía en el país, y las comunidades que defienden sus derechos, el problema puede tomar dimensiones altamente caóticas y, desembocar en un conflicto lamentable para el país.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Organizaciones salvadoreñas se solidarizan contra presa El Zapotillo


Este día miércoles 10 de noviembre, en el marco del “Día internacional de Acción contra la presa El Zapotillo” que sería construida en el estado mexicano de Jalisco, México; representantes de organizaciones campesinas, rurales y ambientalistas salvadoreñas, representadas por el Movimiento Nacional Antirepresas de El Salvador (MONARES), el Movimiento por la Vida y Equidad Campesina (MVEC) y la Fundación Promotora de Cooperativas (FUNPROCOOP), se presentaron a la sede de la embajada mexicana en nuestro país para pronunciarse en solidaridad con las poblaciones que son amenazadas por la construcción de mencionada represa.
La represa El Zapotillo, traería con consecuencia la inundación y desaparición de las comunidades de Temacapulín, Acasico y Palamarejo, resultando afectados de manera directa mil habitantes y de manera indirecta quince mil habitantes, inundando más de 4,816 hectáreas de tierra fértil de las que dependen la vida y cultura de los pueblos de la región, así como el patrimonio cultural y natural de toda la humanidad.
Actividades como esta se realizan en varios países como una de las acciones que se acordaron en el marco del tercer encuentro mundial de afectados por represas que se llevó a cabo en el pueblo de Temacapulín entre el 1 y 7 de octubre pasados. En El Salvador, las organizaciones fueron recibidas por el embajador mexicano quien recibió las cartas de solidaridad con actitud positiva, manifestando su desconocimiento de la situación en aquel estado, garantizando que haría llegar las notas a las entidades competentes de su país.
Entre las demandas presentadas se encuentran: la cancelación definitiva de la represa El Zapotillo, en los Altos Jalisco; la apertura de un proceso de consulta a las comunidades afectadas, a la comunidad científica y universitaria, así como a la sociedad en general, para la búsqueda de alternativas y que se suspenda de manera inmediata a la construcción de la cortina, las obras de la reubicación de los pueblos y el hostigamiento a las comunidades.
Las organizaciones mostraron su satisfacción, en espera de que esta acción tenga eco en los representantes de las instituciones competentes; así también es una muestra que la lucha en defensa de la vida y de los ríos solo es posible si tiene un carácter internacional. Al final del evento se hizo escuchar a una sola vos la consigna de “ríos libres, comunidades libres. Ni una represa mas”.

martes, 19 de octubre de 2010

DECLARACIÓN DE TEMACA

DECLARACIÓN DE TEMACA

Aprobada en el Tercero Encuentro Internacional de Afectados por Represas y sus Aliados (Temacapulín, Jalisco, México, octubre 1 a 7, 2010)
Solidaridad con Temacapulín, Acasico y Palmarejo
Nosotros, más de 320 personas de 54 países a lo ancho y largo del mundo, afectados y luchadores contra las represas destructivas y activistas por el uso ecológico del agua, la justa utilización de la energía, la autodeterminación de los pueblos, la defensa del territorio, la justicia ambiental y climática y el respeto a los derechos humanos, nos hemos encontrado en Temacapulín. Nos hemos reunido en un pueblo que se ve en peligro de ser destruido por la construcción de la represa El Zapotillo. Estamos en solidaridad con nuestros anfitriones generosos en Temaca y apoyamos su exigencia para la cancelación de la presa El Zapotillo. Temaca debe vivir, y su lucha es nuestra lucha.

Asimismo, nos solidarizamos con las luchas del Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER) y con las comunidades, pueblos y ciudades de diversos lugares de México, que en estos momentos se encuentran inundadas o sepultadas por toneladas de lodo a causa de la fractura o el desfogue de represas en el país. La crisis climática desato su furia enfrentándonos a excesivas lluvias, a ríos desbordados y a represas peligrosas que se encuentran a su máxima capacidad. Por lo que denunciamos y rechazamos la política obsoleta y desenfrenada de construcción de presas.

¡Aguas para la vida, no para la muerte! El grito hecho en el Primer Encuentro Internacional de Afectados por Represas, realizado en Curitiba, Brasil, 1997, se reafirmó en la Segunda Reunión Internacional en 2003 en Rasi Salai, Tailandia, y nuevamente recobró fuerza durante estos intensos días en Jalisco, en la comunidad de Temacapulín.
Nuestros Logros
Desde Rasi Salai, hemos seguido unidos trabajando para enfrentar a la industria de represas, y a los gobiernos e instituciones financieras que promueven y financían sus actividades destructivas. Nuestras luchas han derrotado a proyectos de presas y ayudado a restaurar y proteger los ríos. Hemos alcanzado importantes conquistas en la lucha por el derecho al consentimiento informado sobre los proyectos en nuestras tierras y por dignas reparaciones y condiciones de reasentamiento.

Estamos implementando con éxito, bajo control comunitario, numerosas experiencias con tecnologías y programas justos y ecológicamente responsable para satisfacer nuestras necesidades de energía, agua, saneamiento y protección contra inundaciones destructivas.

Hemos logrado crear y fortalecer diversas redes regionales, frentes y movimientos nacionales de luchas contra las represas y por los derechos de los afectados. Estamos construyendo un nuevo modelo de producción y uso de energía y de manejo de agua que satisfaga las necesidades de los pueblos, antes que el interés de las corporaciones nacionales y transnacionales.
Nuestros Desafíos
A 10 años de emitidas las importantes recomendaciones de la Comisión Mundial de Represas, en la mayoría de nuestros países, los derechos de las poblaciones continuan siendo violados por la construcción de represas. Los ríos siguen siendo represados y transvasados, las selvas inundadas, los peces y ótras especies exterminadas. En abierta violación de acuerdos internacionales y leyes nacionales, pueblos indígenas y tribales, minorías étnicas y comunidades tradicionales son desproporcionadamente saqueados y afectados por la salvaje explotación de sus territorios, tierras y recursos. En muchas partes son obligados a luchar para no ser aniquilados física y culturalmente. Comunidades ribereñas, campesinas y urbanas ven las represas destruir sus modos y medios de vida.

Las mujeres sufren de forma aún más dramática las rupturas de la vida comunitaria y familiar resultante de la construcción de represas. En muchas partes, son discriminadas en los procesos de reasentamiento y reparación. Además, la concentración de miles de trabajadores durante la fase de la construcción muchas veces viene acompañada de prostitución, epidemias y deterioro de los servicios de educación y salud que conciernen de manera muy directa e inmediata la vida de las mujeres.

Jóvenes, ancianos y ancianas también son particularmente vulnerables a las transformaciones económicas, sociales y culturales provocadas por las presas.

La represión de las comunidades y organizaciones que resisten a las presas y la militarización de los territorios, constituye un flagrante atropello a los derechos humanos. Nuestros muertos y perseguidos cuentan una triste historia de la violencia de los constructores de represas, pero también de la resistencia heroica de los pueblos afectados y de su firme decisión de llevar adelante la lucha por un nuevo modo de usar el agua, de producir y utilizar la energía a servicio del pueblo.

Los procesos de privatización impulsados en los años 90 por el FMI y el Banco Mundial transformaron la producción de energía y el agua en un grande negocio. Las corporaciones hacen lucros exorbitantes en la construcción de presas, en el agro-negocio, en el hidro-negocio y en la minería.

Muchos países retornan a una situación semi-colonial para alimentar el capitalismo consumista que domina la sociedad contemporanea.

Grandes represas reducen la capacidad de las sociedades y ecosistemas para adaptarse al calentamiento global. El cambio climático está causando graves daños a las personas y a los ecosistemas, haciendo las represas aún menos seguras, menos viables económicamente, acelerando la sedimentación de los embalses. Los grandes embalses son una fuente importante de gases de efecto invernadero (GEI).

Nos oponemos al mal llamado “Mecanismo de Desarrollo Limpio” (MDL) que los gobiernos poderosos y el capital privado promueven para compensar sus emisiones de GEI, incluyendo a las represas como energía limpia y renovable. Nos sumamos a las acciones que desarrollará el movimiento global por la justicia climática, en el marco de la Conferencia de las Partes, que se llevará a cabo en la ciudad de Cancún, Mexico el presente año.

Nos solidarizamos y nos sumamos a las luchas de la Vía Campesina por la soberanía alimentaria, que es inseparable de control popular del agua y de la soberanía energética.
Nos solidarizamos y nos sumamos a los que luchan contra la minería y la privatización del agua.
Nuestras Demandas
Las experiencias compartidas y estos cinco días de ricos intercambios nos permiten acordar que:

- Reafirmamos los principios y demandas de las declaraciones de Curitiba y Rasi Salai.

- Nos oponemos a la construcción de todas las represas social y ambientalmente destructivas. Nos oponemos a la construcción de cualquier represa que no haya sido aprobada por las poblaciones afectadas, luego de un genuino proceso debidamente informado y participativo, y que no satisfaga las necesidades básicas priorizadas por las mismas comunidades.

- Gobiernos, instituciones financieras y corporaciones deben someter todas las decisiones sobre represas a la aceptación pública y consentimiento informado por los afectados, como fue recomendado por la Comisión Mundial de Represas, incluyendo las poblaciones aguas abajo y aguas arriba de la presa..

- Los servicios prestados por las represas existentes debe ser optimizados, el daño social y ambiental minimizado y reparado/compensado, antes de la construcción de cualquier nuevo proyecto.

- Demandamos el respecto total al conocimiento y manejo tradicionales de los territorios de los pueblos indígenas y tribales, comunidades tradicionales y campesinos y de sus derechos colectivos a la autodeterminación y libertad, su consentimiento previo e informado en la planificación y toma de decisiones sobre el agua y la energía.

- Las reparaciones deben ser negociadas y dadas a los millones de personas que han sufrido a causa de las represas, incluyendo la provisión de tierras, viviendas e infraestructura social. Los constructores y promotores de represas, y los que se benefician de las presas, son los que deben pagar los costos de las reparaciones.
Deben ser promovidos programas y planos de recuperación y desarrollo económico y social de las poblaciones afectadas, sob en control popular .

- Rechazamos la militarización de nuestros territorios. Exigimos el cese del uso de toda forma de violencia e intimidación contra las personas amenazadas y afectadas por represas y organizaciones que se oponen a las mismas. Rechazamos la militarización de los territorios y el uso de presas y aguas para fines militares. Exigimos que los gobiernos y organizaciones internacionales respecten y protejan los derechos humanos y cesen las persecuciones contra dos defensores de esos derechos.

- La equidad de género debe ser respetada en todas las políticas, programas y proyectos sobre agua y energía.

- Deben realizarse acciones, incluyendo el desmantelamiento, para restaurar los ecosistemas y los estilos de vida que han sido dañados por las represas.

- Rechazamos la privatización de los sectores de energía y agua. Demandamos el control público, efectivo y democrático y la regulación de los servicios de electricidad y agua. Agua y energía no pueden seguir tratados como mercaduría, pues son un bien público. Como lo ha reconocido la Asamblea de las Naciones Unidas, el agua es un derecho humano fundamental, lo que responsabiliza a los gobiernos asegurar el acceso universal al agua de buena calidad; así como asegurar la protección de los recursos hídricos de toda contaminación.

- Las políticas de agua y energía deben ser objeto de amplias y democráticas consultas públicas. En algunos paises el dialogo sobre la implementacion de recomendaciones de la CMR pueden contribuir de manera relevante.

- Los gobiernos deben proteger la seguridad de las poblaciones aguas abajo y aguas arriba de las represas existentes, incluyendo inversiones suficientes en la seguridad de las represas, un manejo responsable y participativo de las mismas y elaboración de planos participativos de protección ó evacuación en caso de ruptura y descargas de emergencia.

- Los afectados por presas construidas en un pais fronterizo tienen el derecho a ser consultados sobre su construcción y operación. Autoridades de cuencas nacionales e internacionales deben ser participativas y transparentes, e incluir representantes de movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales.

- Los gobiernos deben invertir fuertemente en la investigación y aplicación de tecnologías energéticas y manejo de agua ecologicamente responsables. Los gobiernos deben implementar políticas que desincentiven el desperdicio y sobreconsumo, y garantizar la distribución equitativa de la riqueza.

- Rechazamos los subsidios del Mecanismo de Desarrollo Limpio para proyectos hidroelétricos destructivos, y nos oponemos a todos los mecanismos de mercado de carbono.

- Hidrovías deben seguir el principio “adaptar el barco al río, no el rio al barco”.

Nos Comprometemos a:

- Intensificar nuestras luchas y campañas contra las represas, por los derechos de las poblaciones amenazadas y afectadas, y por la reparación integral de sus pérdidas y restauración de las cuencas.

- Trabajar para la implementación de métodos del manejo del agua y energía, tales como la cosecha de lluvia y modelos comunitarios de energía renovables.

- Luchar contra el modelo consumista y desarrollar campañas contra el consumo de productos intensivos en energía.

- Seguir discutiendo y construyendo colectivamente los principios y directrices de un modelo energético y del manejo del agua, basado en la responsabilidad ambiental y al servicio de los pueblos.

- Intensificar los intercambios entre activistas y movimientos que trabajan sobre represas, agua, energía, justicia ambiental y climática; incluyendo visitas recíprocas con intercambio de personas afectadas de diferentes países.

- Fortalecer nuestros movimientos uniéndolos con otros que luchan contra el modelo de desarrollo neoliberal, y por una justicia global ecológica y social.

- Celebrar cada año el Día de Acción contra las Represas y por los Ríos, el Agua y la Vida (14 de Marzo).

Nuestra lucha en contra las represas destructivas y el modelo actual de manejo de agua y energía, es también una lucha contra un orden social dominado por el imperativo de maximizar sus ganancias, y es una lucha por una sociedad basada en la equidad y la solidaridad.

¡Otro modelo de manejo de energía y agua es posible!
¡Aguas para la vida, no para la muerte!
Agua y energía no son mercancía
Ríos libres para pueblos libres

viernes, 10 de septiembre de 2010

Política energética del imperio: la destrucción de los Ríos en Mesoamerica

En los últimos años se viene fraguando una ofensiva contra los pueblos indígenas del istmo centroamericano, siendo el Plan Puebla Panamá - rebautizado como el Proyecto Mesoamerica – una estrategia de despojo y desalojo a través de los más de 400 proyectos hidroeléctricos para la región.

Muchas de estas represas se encuentran localizadas en los territorios de los pueblos indígenas, y como es costumbre de los estados-nación, se ignora la opinión y decisión de nuestros pueblos en relación al uso de nuestros territorios ancestrales.

Desde Panamá hasta México se ha dado un premeditado repunte en la construcción de proyectos energéticos los que en su gran mayoría no han efectuado los procesos de consultas adecuadas, existiendo una oposición férrea de parte de las poblaciones afectadas.

El pasado 15 de abril se efectúo en Washington una reunión denominada "Alianza de las Américas para la energía y el clima" (ECPA por sus siglas en inglés) la cual fue anunciada previamente el 2009 por Barack Obama en el encuentro de la OEA en la isla de Trinidad.

La reunión en Washington tuvo trasfondos geopolíticos de enorme impacto para América Latina, la que padece en la actualidad de una crisis energética, al mismo tiempo que sufre las graves consecuencias del cambio climático.

La Sra. Clinton fue enfática en "la necesidad de buscar soluciones al problema energético que sean tanto sostenibles como rentables, utilizando recursos locales que permitan combatir el cambio climático". "Una de las metas propuestas es romper con la dependencia del petróleo que poseen las naciones más pobres del continente" (1).

La receta del imperio sirvió para reafirmar el plan de construcción de cientos de represas hidroeléctricas, manejadas por la iniciativa privada, sin tener en cuenta el impacto social que estas puedan causar. Además de olvidar los cambios en patrones de precipitación pluvial, que a corto plazo tendrán lugar en el istmo, indicando los pronósticos de un incremento de los periodos de sequía acompañados de cortos e intensos ciclos de lluvia.

En otras palabras, existirá una tendencia a una disminución del caudal de los ríos, teniendo como consecuencia ante el represamiento de los mismos, la muerte de muchos de ellos. En la mayoría de los insatisfactorios estudios de impacto ambiental, se omite la importancia del caudal ecológico requerido para la sobrevivencia de una enorme cantidad de especies animales.

Lo más contradictorio es como en la década de los años 90 y parte del 2000, se "vendieron" los corredores biológicos como una solución a la depredación sistemática que se ha dado en el istmo. El Corredor Biológico Mesoamericano sirvió de pretexto para evitar el reconocimiento jurídico de los derechos territoriales de los pueblos indígenas, eludiendo los estados -nación cumplir con convenios internacionales que muchos de ellos previamente habían firmado y ratificado.

El Banco Mundial - institución financiera con una reputación de apadrinar proyectos que antagonizan con la cosmovision de los pueblos indígenas - fue el organismo internacional que financió y promovió el famoso Corredor Biológico Mesoamericano. Menos de una década después apareció el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con el Plan Puebla Panamá, el que en esencia no es más que una iniciativa totalmente opuesta al Corredor Biológico Mesoamericano.

Los proyectos de desarrollo instigados por el BID y los tecnócratas de la administración del mejicano Vicente Fox, emprenden una utilización desmesurada de los recursos además de obra de infraestructura totalmente aniquiladores del medio ambiente.

Desde los pueblos Naso y Bugle en Panamá, pasando por los Teribes de Costa Rica, los Mayagna en Nicaragua, Ixiles en Guatemala, Lencas en Honduras y el Salvador, Tawahkas y Miskitos de Honduras; todos están a la defensiva ante la inundación de sus territorios los que serán cubiertos por los embalses instigados en el Proyecto Mesoamerica.

Por supuesto que existe el imperativo en materia energética, para poder mantener un constante crecimiento económico, como están estipulados en los manuales neoliberales en vigencia. Desafortunadamente el crecimiento económico no implica lograr mitigar la pobreza, sino aumentar la riqueza de al elite de poder, en uno de los lugares del planeta con mayor asimetría la repartición de los ingresos

Sin embargo existen alternativas para el uso del potencial hidroeléctrico, sin necesidad de recurrir a represas convencionales. En Brasil se viene utilizando los rios caudalosos donde se colocan en islas flotantes, sin necesidad de recurrir a cortinas y represas que conllevan a la eventual muerte de los rios. Además se pueden utilizar el prototipo de turbina Gorlov, a ras de agua, la que no ocasiona las distorsiones en los caudales ecológicos, y la consecuente muerte de especies acuáticas y anfibias.

Sin embargo impera el lenguaje del “desarrollo” en las políticas energéticas que diseña el imperio para América Latina, pero también la exclusión es parte de estas políticas. La mayoría de las represas no son iniciativas estatales, sino empresas privadas que reciben prestamos de organismos financieros, o de los Mecanismos de Desarrollo Limpio, conocidos como MLD, y que no son mas que los Fondos de Carbono de Naciones Unidas manejados por el Banco Mundial.

La EPAC viene a favorecer a la pequeña minoría que ha venido saqueando el continente. Como ejemplo tenemos la recién aprobación de 41 proyectos hidroeléctricos en Honduras, que le fueron adjudicados a grupos financieros locales y familias acaudaladas y con conexiones políticas. El agravante a este hecho es como la mayoría de las licencias ambientales para estas represas fueron otorgadas de forma expedita durante el régimen de facto de Roberto Micheletti para favorecer a su séquito de golpistas.

A los pueblos indígenas y comunidades locales en algunos casos los engañan con la promesa de suplirles de electricidad. Un caso ejemplar de esta demagogia es la Presa del Bayane en Panamá donde las comunidades Kunas tienen mas de 30 años esperando el fluido eléctrico, a pesar que viven en las proximidades del embalse.

Hace pocos días fue inaugurada con enorme fanfarria la presa en el territorio ixil de Guatemala, denominada Hidro Xacbal, perteneciente al Grupo Terra, propiedad de uno de los poderes fácticos de Honduras, Miguel Facusse, el que mantiene el país en zozobra al haberse apoderado del Valle del Aguan donde existe un enorme conflicto agrario, ante el acaparamiento de Tierra que Facusse a logrado durante las ultimas décadas, hasta el punto que ahora es dueño de más de 20.0000 hectáreas. Facusse y su presta nombre Freddy Nasser están diversificando sus negocios hacia la producción de biocombustibles y el sector hidroeléctrico, con inversiones desde Guatemala hasta Costa Rica.

El jueves 8 de septiembre, aparece en los diarios de Honduras, la noticia del reinicio de un masivo proyecto hidroeléctrico, que sera financiado por la Empresa China Sinohydro, la que pretende construir tres represas en el Rio Patuca, para la producción de mas de 500 megavatios de electricidad, represando el Patuca y sus afluentes. Ese megaproyecto tendrá resultados desastrosos para los humedales costeros, siendo el pueblo Tawahka y Miskito los que serán severamente afectados.

Es inconcebible como se pretende destruir la mayoría del los ríos de centroamerica, cuando existen alternativas viables para lograr obtener electricidad de los mismos sin recurrir a construir cortinas obsoletas sin tener en cuenta la catástrofe social que afectara a los mas pobres del istmo para el beneficio de la prepotente y feudal minoría que controlan las economías locales.

(1) http://www.state.gov/secretary/rm/2010/04/140286.htm

9 de Septiembre del 2010

Organización Fraternal negra Hondureña, OFRANEH


Por : ofraneh
Viernes 10 septiembre 2010

jueves, 1 de julio de 2010

No a la Ratificación del Ada Con la Unión Europea

En conferencia de prensa realizada en El Salvador la marcha mundial de Mujeres, Amigos de la Tierra y La Vía Campesina dieron a conocer las razones por la que no hay que ratificar el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (AdA).

Siempre se ha tenido claro que el AdA no es más que otro TLC, ahora con su firma, los mas perjudicados son los excluidos, entre ellos las y los campesinos e indígenas y es evidente los deseos ansiosos de adueñarse de la riqueza natural que tienen los países de la región centroamericana, Los representantes de las redes hicieron un llamado a que como países centroamericanos hay que reconocer la abundante biodiversidad con la que se cuenta, por tanto no hay que permitir que las transnacionales se apropien de ella.

Se quiso engañar a la población dando la idea que no era TLC, sólo porque tenía dos pilares fundamentales: uno la cooperación, dos, el diálogo político, sin embargo no era más que un mecanismo publicitario- expresó Mario Rodríguez Economista e investigador de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Los TLC van más allá de las relaciones comerciales y tiene sus propios intereses: los más esenciales son: el acceso fluido a la fuente de energía y la protección de derechos de propiedad intelectual.

Para Juan Carlos Mendoza, investigador y diputado del Partido de Acción Ciudadana en Costa Rica en el Ada hay más interés por incrementar la cooperación regional en el sector energético, el tema comercial no es importante, lo que pretende es la instalación de empresas europeas en territorio centroamericano para la venta de servicios.

Con respecto al tema de la propiedad intelectual que no es más que un mecanismo típico del capitalismo para expandir el tema de los mercados, más que un reconocimiento es una forma de monopolización para impedir que otros accedan a un recurso o conocimiento. El 97% de las patentes en el mundo son de países como Estados Unidos, Japón y Europa, el 90% son propiedad de empresas transnacionales.

Europa en sus acuerdos bilaterales o con los países de la regiones, exige aumentar las disposiciones sobre propiedad intelectual, más allá de lo que plantea la Organización Mundial de Comercio (OMC) y los TLC.

Europa en sus acuerdos bilaterales o con las regiones, exige¿En què nos Afecta? Para Silvia Ribeiro, investigadora y presidenta Del grupo ETC, toda la industria farmacéutica y alimentaria se basa en propiedad intelectual lo que va en contra de la Soberanía Alimentaria, se basa en la utilización de plantas, microorganismos de los países con gran diversidad, como es el caso de Centroamérica, también aseguran el robo de los organismos, controlan la agricultura y la alimentación, avanzan los monopolios y se produce más biotecnología.

El ADA con todos sus componentes no es más que un robo, por lo que debe impedirse su ratificación, hay que defender los bienes comunes como el conocimiento y su libre flujo sobretodo luchar por la biodiversidad y la Soberanía Alimentaria, se destacó en el evento.

“Nosotros de la Vía Campesina estamos comprometidos con La Alianza Bolivariana Para los pueblos de nuestra América (ALBA) y por el bien común por la defensa de la madre tierra”, indicó Edgardo García representante de la Vía Campesina Centroamérica. Indicó que el AdA quiere aplastar la soberanía alimentaria, la desaparición de la vida rural y el crecimiento de migrantes.

El representante de La Vía Campesina indicó que el golpe de Estado en Honduras no fue más que un golpe para los pueblos, recalco que a pesar de ello se sigue proclamando la reforma agraria para revertir las políticas de saqueo en la región.

Ana Isabel López coordinadora de la Marcha Mundial de Mujeres de El Salvador indicó que no es de extrañar, en todos los acuerdos o tratados nunca se toman en cuenta a las mujeres para que puedan competir en dichos espacios. Agregó la representante de las mujeres que el AdA es un instrumento político que pretende controlar los mercados internacionales.

Se espera que los legisladores y las legisladoras de los países miren al pueblo y se recuerden del problema que se vive por firmar el tratado de libre comercio con Estados Unidos, agregó López al afirmar que parte de las empresas europeas reciben subsidios compitiendo de una forma desleal.

www.cloc-viacampesina.org
Elaborado por: Minga Centroamérica

Encuentro contra agronegocios: Declaración de Santa Cruz Michapa

EL SALVADOR, 4 Y 5 DE JUNIO DEL 2010

Vivimos el final del planeta, es el capitalismo desde sus orígenes y su actual modelo neoliberal quienes nos llevan hacia esa hecatombe mundial, la degradación ambiental y la experimentación genética en la mayoría de veces letal para el ser humano, la emisión de gases de efecto invernadero, el uso de combustibles fósiles, el fomento a la agricultura industrial, son la evidencia inevitable del colapso de nuestra Madre Tierra.

Existe una fuerte disputa entre los inversores capitalistas y millones de familias campesinas e indígenas, primero porque los consorcios multinacionales promueven el acaparamiento de tierras, la privatización del agua y las semillas para los agros negocios, mientras para los campesinos (as), indígenas, pescadores/as, estos son elementos esenciales para la producción campesina y en vez de privatizarlos deben ser bienes comunes.

El modelo agroexportador dedica muchos recursos para el desarrollo de procesos de privatización del agua, el acaparamiento de tierras, el aumento de la explotación minera, los embalses, la concentración de las semillas,

No se puede cambiar el actual sistema sin destruir el viejo modelo, la única forma de romper con las estructura de este régimen de terror y muerte, es mediante las alianzas, la promoción de una real y verdadera Reforma Agraria, el Buen Vivir y la Soberanía Alimentaria, convencidos que una agricultura con campesinas (os) es la única garantía para enfriar el planeta.

Los diferentes movimientos sociales aglutinados en las redes Internacionales: La Marcha Mundial de Las Mujeres MMM, La Vía Campesina y Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe expresamos que:

Nos articularnos regionalmente, para enfrentar juntos y juntas las diferentes amenazas encubiertas, en los Tratados de Libre Comercio, Acuerdos de Asociación e Inversión, en contra del desarrollo económico y tecnológico.

Promovemos la acción conjunta por el Tratado de Comercio de los Pueblos y la propuesta de los movimientos sociales por el ALBA.

Luchamos por la Soberanía Alimentaria y Energética, por el derecho de las campesinas, campesinos, indígenas, pescadores/as artesanales, consumidores/as: a la tierra, a las semillas, a compartir sus conocimientos ancestrales, a fortalecer las experiencias en economías solidarias del cuido y autocuido, en armonía con la Madre Tierra.

Por el derecho y el acceso de todos y todas al agua potable, por los territorios libres de transgénicos y de trasnacionales, contra la militarización y la criminalización y de violencia hacia las mujeres. Resistimos y confrontamos a la Minería Metálica, a las Represas, al Acaparamiento y concentración de Tierras, a los Monocultivos, a los Agrocombustibles, a los Agrotóxicos, a la comida chatarra.

Impulsamos el Movimiento de Víctimas y Afectados/as por el Cambio Climático, denunciamos fuertemente las falsas soluciones como los créditos de carbono, REED y Mecanismos de Desarrollo Limpio a favor de las corporaciones. Asumimos nuestro compromiso con el Acuerdo de los Pueblos que surgió en Cochabamba e insistiremos para descarrilar la Conferencia Internacional de Cambio Climático (COP16) en Cancún 2010.

Ratificamos nuestro compromiso de asumir la equidad e inclusión de género y jóvenes como un eje transversal de nuestro trabajo y acción conjunta, además de visualizar la lucha de los derechos de las mujeres y los jóvenes.

La crisis actual también es una oportunidad, solo juntos y unidos podemos crear nuevas formas de sobrevivencia, solidaridad, sustentabilidad y soberanía, construir alternativas para los pueblos y desde los pueblos con la Madre Tierra para el Buen Vivir y por los bienes comunes en nuestros territorios.

DECLARAMOS:

Nuestra absoluta oposición al Acuerdo de Asociación entre Centro América y Unión Europea (ADA), la implementación del CAFTA y a la agenda parlamentaria en los congresos centroamericanos que promoverán los TLCs y los préstamos de los Organismos Financieros Internacionales (BM,BID,BCIE,FMI).

Ratificamos nuestra resistencia y campaña centroamericana contra el Libre Comercio y los ADAs, que incrementan las asimetrías y las desigualdades y profundizan la mal distribución de la riqueza, convocaremos a la unidad en la acción a otras redes regionales, partidos políticos antineoliberales y movimientos sociales que asuman nuestra visión anticapitalista, antiimperialista y antipatriarcal.

Rechazamos las nuevas tecnologías que nos quieren imponer las trasnacionales, para profundizar su dominio sobre los pueblos y la naturaleza, tales como los transgénicos, las nanotecnologías, la ge- ingeniería y la biología sintética (organismos vivos artificiales); que promueven y generan los agro-combustibles, sustancias industriales y las plantaciones de monocultivos para la agro exportación en nuestra región.

Denunciamos la política neoliberal mesoamericana de los agronegocios que impulsa los agrocombustibles en la región como la gran solución a la sustitución de combustibles fósiles, beneficiando a las grandes oligarquías agroexportadoras.

Declaramos el 28 de junio el día de Acción Directa contra el Golpe de Honduras, apoyando al Frente Nacional de Resistencia, globalizando la solidaridad contra la criminalización e intimidación a los movimientos sociales en la región.

Proponemos construir las soberanías de los pueblos con los pueblos, y el desmantelamiento de las corporaciones en nuestros territorios, como por ejemplo las empresas extractivas, semilleras, de energía, infraestructura y organismos de la conservación que mercantiliza la naturaleza.

Nos solidarizamos con la lucha del pueblo de Adaguan (Honduras) que ya están sufriendo los impactos de los agronegocios (desplazamiento, muertes, represión y militarización).

Establecemos una agenda de acción política conjunta en Mesoamérica para la Resistencia, la Movilización y la Transformación, globalicemos la lucha, globalicemos la esperanza, continuaremos marchando, hasta que todas y todos estemos libres.

La Marcha Mundial de Las Mujeres MMM, La Vía Campesina y Amigos de la Tierra América Latina y el Caribe

jueves, 13 de mayo de 2010

Caminata contra represas avanza hacia San Salvador

Cuando han pasado 17 meses del inicio de la construcción de la represa El Chaparral, en San Miguel, la obra está avanzada en un 22 por ciento y se espera que para mediados de 2012 el embalse se comience a llenar.
Solo el canal construido para desviar el curso del río Torola tuvo un costo de 9.1 millones de dólares. La obra finalizada tendrá un valor de 219 millones.

Por lo menos 700 personas trabajan las 24 horas en la construcción de El Chaparral. Un 20 por ciento de los trabajadores son habitantes de las comunidades aledañas, el resto ha llegado desde diversos puntos del país.

La CEL estipula que para mayo de 2012 el embalse se comience a llenar de agua y que para la misma temporada de 2013 alcance su nivel máximo.

Lleno de la presa afectará a los municipios de San Luis de La Reina, Carolina y San Antonio del Mosco.

Por su parte más de un centenar de ciudadanos de estos lugares que se verán afectados por la construcción de la Presa El Chaparral, en el departamento de San Miguel marchan hacia San Salvador para pedir al Presidente Mauricio Funes que frene la construcción del proyecto.

La marcha que inició ayer y culminará el 14 mayo frente a la casa de gobierno es encabezada por los sacerdotes Rutilio Sánchez y Antonio Confesor.

Los padres señalan que los salvadoreños no estamos verdaderamente informados del peligro de los proyectos, los religiosos cuestionan la propaganda gubernamental que habla de la obtención de más energía, pero no dicen que esta energía es para venderla a países vecinos como Honduras y Guatemala.

A la caravana que inició ayer se sumarán otras dos, una saldrá el 13 de este mes para protestar por la construcción de la presa El Cimarrón en Chalatenango y otra partirá de Sonsonate para pedir la suspensión de la presa Sensunapán.

miércoles, 28 de abril de 2010

Las comunidades afectadas por la presa El Zapotillo: ¿enemigas del desarrollo y el progreso?

Las comunidades afectadas por la presa El Zapotillo: ¿enemigas del desarrollo y el progreso?
Guadalupe Espinoza y Mónica Montalvo Méndez

Es una negativa al progreso la oposición de los afectados por la presa El Zapotillo, es lo que dice el director General del Organismo de Cuenca Lerma Santiago-Pacífico, Raúl Antonio Iglesias Benítez, en los juicios de amparo que las personas de Temacapulín han interpuesto en contra de la construcción de la mencionada represa y que el tejido social ya ha sido violentado por los mismos pobladores al abandonar su tierra. Qué visión tan cómoda y miope tienen los funcionarios de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Y la decimos porque hace recaer la culpa y la responsabilidad en la gente, cuando son las políticas del Estado, del cual él forma parte, las que han obligado a la gente a emigrar buscando otras alternativas de vida, ya sea en otras ciudades del país o de los Estados Unidos, como es el caso de los hijos ausentes de estas poblaciones de los Altos de Jalisco.
Fue el presidente de los Estados Unidos, Truman quien usó el concepto de desarrollo el 20 de enero de 1949 al tomar posesión de su encargo, adquiriendo una virulencia colonizadora insospechada. Desde entonces a la fecha los distintos gobiernos de los países, entre ellos el de México, lo han utilizado como paradigma civilizatorio. Para la clase gobernante construir presas es parte del desarrollo. A ellos no les interesa que las grandes represas ya estén siendo desmontadas en países de la Unión Europea y Estados Unidos por los graves efectos que producen en el ecosistema, como el cambio climático, deterioro ambiental, pérdida de biodiversidad, las afectaciones sociales, incluyendo los desplazamientos y la pérdida del patrimonio cultural e histórico, etcétera. Aunado al hecho que las presas no son la mejor tecnología para producir energía y gestión del agua.
La idea de desarrollo y de progreso inmersa en el caso de las presas funge como modelo de dominación hacia los más débiles. Se construyen de manera unilateral y arbitraria bajo el discurso de “utilidad pública”. Para ello, las autoridades y los jueces aducen que el interés general está por encima del interés particular, no importando que a los más débiles se les pisoteen sus derechos, como son el de propiedad, el de vivienda, al medio ambiente sano, a la legalidad y seguridad jurídica, a la salud, a la consulta, a la planeación democrática del desarrollo, al agua, a la vivienda, a la alimentación, el de libre tránsito, en aras de un supuesto desarrollo que los excluye y al cual no están invitados. Total, como son pocos que se sacrifiquen por las mayorías, que esa es una de las premisas en que se basa la democracia de los Estados modernos.
Contra el interés general no hay argumento que valga, pues en él supuestamente todos nos sentimos partícipes, pero la realidad nos dice que con su uso la clase dominante se oculta y desde ahí impone sus proyectos de desarrollo, que es su visión del mundo y de las cosas en el que no caben los desposeídos. Para los poderosos, la idea que está detrás del desarrollo implica la lucha contra el poder espiritual de aquellas tradiciones que son un obstáculo para la expansión del mercado, la industria y el Estado moderno. Así, la idea de progreso ofrece la nueva justificación de la desigualdad y la expansión de la visión occidental.
Las grandes represas no son construidas ni administradas por toda la sociedad sino por una élite en el poder burocrático, político y económico. Las represas brindan a esta élite la capacidad de controlar el agua para su propio beneficio, privando a los anteriores usuarios del acceso parcial o total a los recursos del río.
Son lamentables los intentos de denigrar a quienes se oponen y resisten a las represas calificándolos como agentes “antidesarrollo”, “antipatriotas” o con “intereses extranjeros”, “mala influencia”. Otro argumento que se maneja es que las personas que se oponen a las presas están oponiéndose al desarrollo de los demás ciudadanos, los que van a recibir el beneficio de la luz o del agua. Así se tiende una trampa argumentativa, donde ya no son los afectados directos por la presa con el gobierno, sino los afectados contra otros ciudadanos. Es importante señalar que esta estrategia utilizada por los encargados de llevar a cabo la obra es para distraer y cambiar el foco de la discusión para no tocar la médula de problema.
Actualmente se han incorporado en la definición del concepto de desarrollo aspectos culturales, participativos, sustentables, identitarios y de derechos humanos, e incluso se ha sugerido que se deje abierto el término para que sean los propios pueblos quienes lo definan. Se busca generar desarrollos acordes con la forma de ser y querer de los pueblos, que es lo que quieren Temacapulín, Acasico y Palmarejo, como ellos lo han dicho, no es que no quieran darle agua a Guadalajara y a otras ciudades, lo que no quieren es que se les inunde, quieren que se les oiga, que se escuchen y tomen en cuenta sus planteamientos.
En una democracia que se precie de tal, todos contamos, todos tenemos derechos, aun los más débiles, los más pobres, los más desposeídos. No cumplirlos es corroborar lo que ya se sabe, que vivimos en un Estado autoritario, antidemocrático y falaz.

miércoles, 14 de abril de 2010

3er Encuentro Internacional de Afectad@s por las Represas y sus Aliad@s


Temacapulín, México, Octubre 2-6, 2010
Le invitamos a participar en el 3er Encuentro Internacional de Afectad@s por las Represas y sus Aliad@s, que se llevará a cabo en Temacapulín, Mexico en Octubre del 2010. Los pobladores de Temacapulín están en medio de una campaña para detener la presa El Zapotillo y recibirán con mucho entusiasmo a miembros del movimiento internacional de represas en su pueblo y sus hogares para este importante encuentro.
Más de 300 afectados por represas, representantes de organizaciones civiles y expertos de todo el mundo se reunirán para compartir experiencias e información, desarrollar estrategias colectivas y fortalecer el movimiento internacional para proteger los ríos y los derechos humanos.
¡Marca esta fecha en tu calendario y ven! Hay un fondo limitado para financiar los viajes de algunos participantes del sur. Te pedimos que de ser posible, busques financiamiento para cubrir los costos de tu viaje y estar seguros de que podrás participar. Si puedes apoyar buscando financiamiento para que otros participantes puedan venir, por favor contacta a
susanne@internationalrivers.org

.MÁS INFORMACIÓN:
Rivers for Life 3 (english): http://www.internationalrivers.org/en/node/5087
Rios para la Vida 3 (español): http://www.riosparalavida3.org/
Temacapulin (on International Rivers' site in English): http://www.internationalrivers.org/en/node/4756
Temacapulin (español): http://temacajalisco.com/sitio/
Campaña para parar la presa El Zapotillo: http://www.internationalrivers.org/en/node/4767
Fotos de Temaca: http://www.flickr.com/photos/internationalrivers/sets/72157623554225041/

martes, 13 de abril de 2010

Otra cara, igual política

Otra cara, igual política
Afirman que no hay cambios en El Salvador respecto a proyectos de represas durante gobierno del FMLN

Dos millones de personas y un tercio del territorio salvadoreño están amenazados por proyectos de hidroeléctricas con inversión trasnacional.
En el marco del Día Mundial de lucha contra las Represas, comunidades de El Salvador afectadas con la presa El Chaparral sobre el Río Torola y El Cimarrón sobre el Río Lempa, dieron a conocer su preocupación sobre los avances de estos proyectos.
Ricardo Navarro, de la organización CESTA-Amigos de la Tierra El Salvador, recordó que a nivel mundial la industria de las represas ha ocasionado el desplazamiento de 80 millones de personas, muchas de las cuales no gozan de los beneficios de la energía eléctrica “por problemas de rentabilidad”.
Mauricio Vanegas del Movimiento Nacional Antirepresas en El Salvador señaló que las preguntas sobre el destino de las comunidades asentadas en la región inundable del Alto Lempa de prosperar el proyecto de El Cimarrón siguen vigentes.
Las comunidades savadoreñas reclaman al Presidente Mauricio Funes el cumplimiento de sus compromisos asumidos durante la campaña electoral que lo encaramó en el poder de no afectar a las comunidades mediante estos megaproyectos, recordó Vanegas.
“Vemos con preocupación que este gobierno de Mauricio Funes y del FMLN (Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional) no ha cambiado su método de trabajo en las políticas de desarrollo y cómo se integra la población en esas políticas, no hay cambio respecto al pasado”, afirmó Vanegas.
“Nuestro río es amplio, pero si lo van a ver ahora es una ‘lombricita’ y si uno se va a bañar es un agua caliente”, reflexionó por su parte María Agustina Cruz, de la comunidad El Salitre, Nueva Concepción, Chalatenango en la rueda de prensa brindada en el Día Mundial de lucha contra las Represas el 14 de marzo.
“Donde nosotros vivimos hay varias casitas que no tienen luz…”, continuó diciendo María Agustina y relató que a pesar de que las lluvias son normales las reservas naturales de su comunidad se están secando afectando seriamente la disponibilidad de alimento.
“Entonces estos proyectos deberían beneficiar a todos los que vivimos en El Salvador… El Presidente debería modificar su pensamiento junto a otros títeres que tiene atrás”, sugirió María Agustina.
Finalmente a modo de resumen los participantes de la rueda de prensa señalaron que no existen verdaderos argumentos vinculados al desarrollo humano de los salvadoreños para seguir adelante con estos proyectos que, en su conjunto, afectarían a no menos del 30 por ciento del territorio salvadoreño.

lunes, 12 de abril de 2010

AMENAZAN A MIEMBROS DEL COMITE SALVEMOS TEMACA

Guadalajara, Jalisco. A 9 de abril de 2010
BOLETÍN DE PRENSA
AMENAZAN A MIEMBROS DEL COMITE SALVEMOS TEMACA ACASICO Y PALMAREJO, A ACTIVISTA DE DERECHOS HUMANOS Y A PERIODISTA POR EL CASO EL ZAPOTILLO
El día sábado 3 de abril de 2010, estando en el negocio de Manuel de Jesús Carvajal Jiménez en Temacapulín, Jalisco, fueron amenazados de muerte los hermanos Manuel de Jesús y Juan Agustín Carvajal Jiménez, integrantes del Comité Salvemos Temaca Acasico y Palmarejo, Marco Joachim von Borstel Nilsson, miembro del Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC) y la periodista Jade Ramírez Cuevas Villanueva, periodista de Medios UDG Noticias Red Radio Universidad de Guadalajara. Los cuales se encontraban dando seguimiento a las actividades de semana santa, programadas por la comunidad y los Comités en defensa de sus derechos y territorio frente a la imposición del proyecto de la presa El Zapotillo
Aproximadamente a las 10:15 P.M. del día 3 de abril, tres individuos no conocidos por los presentes ni el resto de la comunidad de Temacapulín, entraron al negocio de Manuel de Jesús Carvajal Jiménez (El Bombón) y amenazaron a Marco von Borstel y a Jade Ramírez Cuevas Villanueva, lanzando una serie de improperios e insultos, diciendo. “La presa se va hacer, no entiendo por qué siguen ahí y no respetan al gobierno”, además, dijeron que eran empleados federales. Pero antes de estos acontecimientos, los individuos ya se habían acercado a Juan Agustín Carvajal Jiménez para decirle: “tú, tu hermano el gordito (Manuel de Jesús Carvajal Jiménez, el Bombón), ella (refiriéndose a Jade Ramírez) y el del sombrero (refiriéndose a Marco von Borstel), los cuatro, ya valieron para pura chingada, se van a morir pronto porque están alborotando la gallera”.
Estos graves hechos, se suman a otras acciones de amenazas y hostigamiento que las comunidades y los integrantes de los Comités en resistencia han venido sufriendo durante el desarrollo del proyecto de La presa El Zapotillo. Por lo que hacemos pública esta denuncia de amenazas de muerte contra pobladores de Temacapulín, defensores de derechos humanos y periodistas que han dado acompañamiento y seguimiento informativo al caso de la presa El Zapotillo y, hacemos responsables al Gobierno Federal, a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), a la Comisión Estatal del Agua (CEA) y al Gobierno del Estado de Jalisco y Guanajuato de cualquier daño, amenaza o suceso que ponga en riesgo la integridad de estos compañeros y demás miembros de las comunidades afectadas y de todos aquellos que apoyan la lucha.
Recordamos que la recomendación 35/2009 de fecha 31 de diciembre de 2009, emitida por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), exige al Lic. Emilio González Márquez, Gobernador del Estado, “Gire instrucciones por escrito a todos los funcionarios públicos para que se respeten y se salvaguarden la integridad y seguridad de las personas que defienden derechos humanos y que, conforme lo dispone la Declaración sobre el Derecho y el Deber de los Individuos, Grupos y las Instituciones de Promover y Proteger los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales Universalmente Reconocidos, proporcionen los apoyos suficientes para que ejerzan su labor en condiciones pacíficas, de libertad, transparencia y acceso a la información, respeto y libres de violencia, amenazas, represalias, discriminación, presión o cualquier acción arbitraria por parte de los servidores públicos.”
Por todo lo anterior exigimos:
1. Se investiguen de inmediato estos hechos, se sancione a los responsables y se dicten las medidas necesarias para proteger y salvaguardar la seguridad y la vida de los habitantes de las comunidades de Tema capulín, Acasico y Palmarejo y de los defensores, periodistas y organizaciones aliados al movimiento contra la presa El Zapotillo.
2. Se cumplan las recomendaciones emitidas al Estado Mexicano sobre el tema de los defensores de derechos humanos y se acaten las obligaciones contraídas en la Declaración Universal sobre los derechos de los defensores.
3. Se acepte y cumpla cabalmente la recomendación 35/2009 emitida por la CEDHJ y se cancele de inmediato el proyecto de la presa El Zapotillo.Finalmente, hacemos de su conocimiento que el día de hoy presentamos denuncia ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco con copia para la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco, la Dirección General del Programa de Agravios a Periodistas y Defensores Civiles de Derechos Humanos, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el Representante del Alto Comisionado de Derecho Humanos de la ONU en México, la Relatora Especial sobre la Situación de los Defensores de Derechos Humanos de la ONU y Amnistía Internacional.
ATENTAMENTE
Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo
¡Ríos Sin Presas, Pueblos Vivos!
¡NO A LA PRESA EL ZAPOTILLO!
Para mayor información:
Instituto Mexicano Para el Desarrollo Comunitario (IMDEC), A.C.
38110714 Ext. 111 – 116
Colectivo COA3825 4903 / /

viernes, 12 de marzo de 2010

Hasta 2011 va rediseño en presa El Cimarrón

Jueves, 11 de Marzo de 2010 / 12:37 h

Hasta 2011 va rediseño en presa El Cimarrón
Daniel TrujilloRedacción Diario Co Latino
Los cambios en el diseño de la construcción de la represa El Cimarrón no serán tan rápidos como se pensaba. El rediseño del proyecto energético no estará listo en este año, porque el proceso de consulta empieza y es prolongado.
El Secretario Ejecutivo del Consejo Nacional de Energía (CNE), Luis Reyes, dijo que para tener una propuesta sólida se tardarán varios meses.A inicios de este año, el Presidente de la República, Mauricio Funes, aseguró que la represa tal y como está diseñada no puede construirse, por ello, pidió a la CEL, trabajar en un rediseño, para luego determinar si el proyecto se ejecuta o no.
Reyes informó que el proceso incluye reuniones con las comunidades afectadas y las alcaldías de la zona.Por el momento, el CNE ya tiene toda la información del actual diseño, e inició consultas con diversas instituciones conocedoras del tema, sobre las ventajas e impactos de la represa.
Entre las entidades está el Ministerio del Medioambiente y el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET), entre otras.“Definitivamente, en este año no va (el rediseño). Personalmente yo creo que no”, indicó Reyes.Sin embargo, matizó que la presentación de la propuesta radicará en la rapidez de los consensos con las comunidades. La presa tendría un costo estimado de mil millones de dólares y generará aproximadamente 250 megawatts.
Aunque el proceso será largo, ya existen algunos avances. Entre estos se destacan que el agua del embalse de la represa tiene que ser potable y de uso para riego de los cultivos del lugar. “Esas son algunas de las concepciones que ya se tienen claras. El rediseño contempla que debe ser una planta multipropósitos”, dijo Reyes.
Un estudio del Instituto de Investigaciones Económicas (INVE) de la Universidad de El Salvador (UES) indica que la represa afectará socioeconomicamente a dos mil 281 personas. Además, la inundación provocada por la represa afectará a 520 familias de 26 comunidades.
Las hectáreas a inundarse son un mil 586.09 que los afectados trabajan para subsistir económicamente tanto en lo agrícola como en lo pecuario.
La represa inundará once escuelas, tres unidades de salud, 428 viviendas y un cementerio; éste último contiene un “valor afectivo”, según el estudio del INVE.Política energética en mayoPara mayo está previsto que el gobierno anuncie la política energética del país, la cual, cambiará la forma de generar energía en los próximos 15 años.
Se espera que con la implementación de la misma El Salvador no dependa del petróleo y se enfoque en recursos renovables como el viento, la geotérmica y las olas del mar.
Para ello, el CNE firmó un acuerdo con la Agencia de Cooperación Japonesa (JICA) para elaborar un “plan maestro” de desarrollo de energía renovable.
El costo del acuerdo con Japón ronda los $1.5 millones y la comitiva asiática se instalará por completo entre septiembre y octubre próximos

martes, 23 de febrero de 2010

Comité indígena exige revisión a la Comisión Nacional de Energía

Beatriz Menjívar
Redacción Diario Co Latino
Una investigación para aclarar la participación de Axel Sodelberg, Vicerrector financiero de una universidad privada y accionista de la empresa hidroeléctrica Sensunapán, en la Comisión Nacional de Energía, exige el Comité Indígena de Defensa de los Recursos Naturales de Nahuizalco. De acuerdo con la comunidad, la conformación de este grupo consultor presenta irregularidades puesto que la participación del Vicerrector decantaría posturas a favor de proyectos que beneficien la construcción de pequeñas represas en el país.
“Denunciamos que él lleva adelante toda una maniobra junto a su empresa para monopolizar las aguas de los ríos de la zona”, expresó el movimiento mediante un comunicado, situación que les inquieta por su participación en un equipo de trabajo gubernamental.
Según los afectados, los ríos Papaluate, La Acequia Las Monjas, Los Trozos y Sensunapán, se han visto disminuidos en su cauce debido a las operaciones energéticas de la zona, generando un serio impacto medioambiental.
Los demandantes expresaron, además, su preocupación ante la denegación de audiencia por parte del Ministro de Medio Ambiente y el Ministro de Economía, puesto que afirman que cada día que pasa es una amenaza para el medio ambiente.
“Lamentamos escuchar tanta propaganda del supuesto cambio en el gobierno si no nos reciben, a pesar de haber presentado nuestras solicitudes de audiencia”, afirma la comunidad indígena. “No solo exigimos resolver estos conflictos de intereses, sino que de verdad el Consejo Nacional de Energía vele por nuestra seguridad ciudadana y por la preservación de la madre tierra”, declaran los demandantes.
Quienes afirmaron que la actitud mostrada por los funcionarios públicos es de “ignorar” sus problemáticas medioambientales a causa del desarrollo energético en la zona, “no hay daños menores con represas pequeñas, el impacto es siempre proporcional”, declararon, en relación a la construcción de una nueva represa en la zona.
“Como grupos ancestrales que siempre hemos vivido aquí apelamos también a la Declaración de las Naciones Unidas de los pueblos indígenas y apegados a ello nos pronunciamos, esperando coherencia en las medidas a tomar, por parte del gobierno”, concluyó el comité en su denuncia.

viernes, 19 de febrero de 2010

CONVOCATORIA 14 DE MARZO


CONVOCATORIA
14 DE MARZO DIA INTERNACIONAL DE LUCHA CONTRA LAS REPRESAS, POR LOS RIOS Y POR LA VIDA

El mes de marzo es un mes especial para seguir en lucha permanente contra todas las injusticias de la sociedad. En este mes conmemoramos el Día Internacional de las Mujeres (08 de marzo) el Día Internacional de Lucha Contra las Represas (14 de marzo) y el Día Mundial del Agua (22 de marzo).
Al recordar estas fechas convocamos a todos los movimientos populares, sindicales, iglesias, entidades y ONG’s, que apoyamos la lucha por la defensa de la vida, contra la mercantilización de la naturaleza y por otro modelo de sociedad. Para manifestarnos juntos contra las injusticias sufridas, en todos los lugares posibles.
Debemos denunciar la explotación de nuestro pueblo, en especial de las poblaciones afectadas que son expulsadas de sus tierras; denunciar la entrega de los recursos naturales y de los recursos públicos en las manos de grandes grupos nacionales y multinacionales; denunciar las políticas de los estados nacionales que hieren los derechos de los pueblos y promueven la destrucción de la naturaleza.
Debemos aprovechar este momento para fortalecer nuestras reivindicaciones, nuestras organizaciones y la solidaridad internacional. Promover todo tipo de acción y manifestación pública en este período es muy importante y con este objetivo es que hacemos esta convocatoria.

Vamos a conmemorar con mucha lucha y acción nuestro dia 14 de marzo.

BUENA LUCHA A TODAS Y TODOS.

AGUA Y ENERGÍA NO SON MERCANCÍAS

Movimiento de Afectados por Represas - MAB – Brasil
FURC – Argentina
FUNPROCOOP – El Salvador
Red Nacional de Pueblos Afectados y Amenazados por Represas y Trasvases - Colombia
Movimiento Mexicano de Afectados por Represas – MAPDER – México Mexico

Comité indígena denuncia construcción de represas

Beatriz Menjívar Diario Co Latino - 15 de feb/2010
Miembros del Comité Indígena de Defensa del Uso de los Recursos Naturales de Nahuizalco denunciaron, ante este medio, que la empresa Sensunapán S.A. pretende construir una nueva represa, sobre el río que lleva el mismo nombre.
Los habitantes de la localidad afirmaron que empleados de la empresa han visitado a los dueños de los terrenos, por donde pasarían las tuberías y canaletas, para negociar la compra de los terrenos.
Sin embargo, los denunciantes aseguran que la empresa no ha tramitado el permiso ambiental, por lo que solicitaron a las autoridades que inspeccionen la zona. El Comité Indígena también denunció la deforestación de una zona de la Finca La Cabañita, donde también se construiría otra represa de menor capacidad.“Han comenzado a trabajar. Han deforestado una zona y han contratado albañiles y armadores, sin que haya un permiso ambiental”, denunció uno de los miembros del Comité.
Los pobladores han interpuesto una demanda ante el Ministerio de Medio Ambiente. “El 15 de enero solicitamos una inspección. Llegó la señora Claudia Rodríguez, pero a nosotros nos mandó a tomar las fotos”, denunció uno de los habitantes de la zona.
De acuerdo con los vecinos del lugar, el Río Sensunapán tiene ya cuatro represas, y dos más empeorarían el impacto ecológico en la zona.
“El 12 de enero, los medios dijeron que el Señor Funes había anunciado que detendría la construcción de la Represa El Cimarrón, pero no le pusieron atención cuando dijo que apoyaría la construcción de represas que producen menos de 20 megavatios, y estas producen eso”, denunció el Comité.
Los pobladores urgieron a las autoridades del Ministerio de Medio Ambiente, al Ministerio de Economía y a la Comisión Nacional de Energía, a tomar en serio sus denuncias y trabajar apegados a Derecho. Los gobiernos anteriores tenían la costumbre de hacer las cosas y después, cuando estaban hechas, decían que no se podían detener. Ahora queremos que actúen antes de construirlas, señalaron.

jueves, 21 de enero de 2010

Rediseñar El Cimarrón

Ileana Gómez (*)
Un detalle de las implicaciones territoriales,tecnicas y sociales de haber implementado el proyecto de la Presa El Cimarrón en su formato original; y la necesdad de su replanteamiento

SAN SALVADOR-En el marco de la juramentación del Consejo Nacional de Energía el presidente Funes anunció la decisión de revisar el proyecto hidroeléctrico El Cimarrón, dado que el diseño propuesto no es viable. Ciertamente el diseño del proyecto no es viable en dos sentidos: el técnico, por sus implicaciones sociales y ambientales, tampoco es viable la forma en como este proyecto se impuso a la población y su territorio.
Al nivel técnico El Cimarrón suponía la formación de un embalse de 15.3 Km² en Citalá, Chalatenango. Una de las peculiaridades del proyecto era la desviación de las aguas del embalse el Cimarrón al río Metayate mediante la construcción de un túnel de 11 Km. que reduciría el caudal del río Lempa en el sitio donde se construiría el embalse. La reducción del caudal abarcaría una distancia de 76.5 Km. entre el embalse el Cimarrón y la represa Cerrón Grande, afectando poblaciones, sistemas de riego, ecosistemas y fuentes de agua potable. Ya en el 2000 el Tribunal Centroamericano del Agua, una plataforma de justicia alternativa que actúa como organismo de justicia ética sobre el recurso hídrico, resolvió recomendar al gobierno de El Salvador suspender el proyecto debido a que su diseño técnico conllevaba graves consecuencias: erosión por dragado y por la remoción de la cobertura boscosa, alteración del curso del agua, descenso del nivel freático por cambios en la descarga del caudal, afectación de la potabilidad del agua por arrastre de sedimentos, pérdida de medios de subsistencia de poblaciones locales, de tierras productivas y de infraestructura por áreas inundadas; además de posibles inundaciones por desbordamiento del río Metayate. El gobierno en ese entonces defendió el proyecto frente al Tribunal pero ignoró la resolución.
Desde mediados de los noventa los pobladores, organizaciones religiosas y ambientalistas se han movilizado para rechazar el proyecto tanto por sus implicaciones ambientales como por la forma unilateral con la que fue planificado y definido por la entonces dirección de CEL. Durante la fase de elaboración de los estudios de prefactibilidad la falta de una política de comunicaciones con los pobladores fue un factor crítico que agudizó el conflicto. Técnicos y maquinas se movían en la zona realizando perforaciones y mediciones sin explicar a los habitantes el objetivo de estas acciones. Inicialmente los pobladores obtuvieron información del proyecto por parte de ONG´s y del Comité Ambiental de Chalatenango. Llegó el momento en que la CEL tuvo que realizar una serie de charlas informativas a la población para responder a los reclamos y a la molestia social de pobladores y alcaldes. Pero estas charlas no lograron responder a la dudas, ni calmaron la aversión local por el proyecto, en parte porque utilizaban un leguaje muy técnico y poco accesible para los pobladores rurales y porque no suponían construir compromisos mínimos de apertura de información y participación de las comunidades y municipalidades en el proceso. Pasados los años la CEL llegó a definir una oferta de compensación social para los habitantes que se hallarían afectados con la pérdida de viviendas y cultivos, aun así el proyecto siguió enfrentando una fuerte resistencia social que trascendió las fronteras nacionales.
La conflictividad que conlleva el desarrollo de proyectos hidroeléctricos ha llevado a que algunos países vayan perfeccionando el abordaje social de estos macroproyectos. En Costa Rica el Instituto Costarricense de Energía (ICE) esta desarrollando toda una estrategia de participación social en el Proyecto Hidroeléctrico El Diquís, en Puntarenas, encaminada a lograr la viabilidad social del proyecto, a partir de acciones orientadas a conocer la realidad social y cultural de la zona en la que se llevará a cabo. La estrategia abarca tres ejes de acción: información, interacción e investigación. La información consiste en realizar actividades permanentes de divulgación entre comunidades a través de talleres, reuniones y foros. Para ello se han formado equipos de trabajo multidisciplinarios que abordan los ámbitos sociales, arqueológicos y de comunicación. La interacción con las comunidades se ha institucionalizado a partir de la formación de Comisiones de Enlace, espacios que representarían las necesidades e intereses colectivos en su relación con el Proyecto El Diquís. La investigación permite profundizar el conocimiento económico, social y cultural de las comunidades para entender las implicaciones del proyecto en las particularidades de cada población.En Centroamérica la creación de este tipo de estrategias es bastante novedosa porque va más allá de las tradicionales medidas compensatorias, pero aun no significa que se esta construyendo un estilo distinto de hacer desarrollo, aunque sí un estilo más amable hacia los pobladores. La resistencia social frente a las represas y otros megaproyectos persiste porque ha logrado crear una práctica social orientada por un lado a defender un estilo de vida, pero también a rechazar y detener el avance del poder económico y político que desde afuera del territorio decide cómo y para qué usar los recursos. La larga historia de desalojos forzosos, violencia y marginación ha contribuido sin duda a fortalecer estas acciones de resistencia, que se alimentan de los discursos ambientalistas, las ideas del movimiento antiglobalización y de la iglesia de base popular.
Por eso la viabilidad social de este tipo de proyectos es tan importante como su viabilidad económica y técnica. Supone la superación paulatina de estas contradicciones y la construcción de discursos compartidos para caminar hacia una “visión integral territorial”: Tal y como el presidente Funes afirmara en su discurso de juramentación del Consejo Nacional de Energía “se impone la necesidad de analizar la posibilidad de un rediseño del proyecto con una visión integral territorial que tenga en cuenta los factores medioambientales y sociales que nos hemos puesto como obligación respetar. La formulación de este nuevo diseño, no sólo será tarea de las instituciones del Ejecutivo y el Consejo Nacional de Desarrollo, requiere también la intervención de otros actores entre ellos las municipalidades y las comunidades que puedan resultar afectadas, además de los ambientalistas, iglesias y organizaciones que han estado en la resistencia. Por otra parte es indispensable avanzar en un rediseño organizacional de entidades como el MARN y la CEL, que permita contar con estructuras descentralizadas, multidisciplinarias, con capacidad de investigación y de creación de estrategias de articulación permanente con los actores territoriales.
Rediseñar el Cimarrón es una oportunidad para rediseñar la ruta del desarrollo territorial y nacional, donde la decisión de construir o no megaproyectos tendría que ser el resultado de una decisión ciudadana soberana sobre el estilo de vida y el uso de los recursos con base a principios de sostenibilidad ambiental, inclusión y equidad.

(*)Ambientalista y columnista de ContraPunto

martes, 19 de enero de 2010

EL LADO OSCURO DE LA PRESA "5 DE NOVIEMBRE"


José Carlos Sabrían
mauricio_nightfall@hotmail.com

1. Entre el escepticismo y la duda popular

Tan pronto como comenzaron las primeras excavaciones en la "Chorrera del Guayabo", para levantar la primera central hidroeléctrica del país, la semicentenaria "5 de Noviembre", se desató un torbellino de rumores en la comarca que agitó convicciones y valores y alteró la tradicional visión del mundo del pueblo bajosumpulense y sectores circunvecinos. En la ribera del Lempa y el Sumpul, era el tema habitual en todo tipo de reuniones y en el trabajo y el descanso. Más allá de la extraordinaria noticia, la magnitud de la presa y sus enormes dificultades técnicas rebasaban los límites de la imaginación popular. Resultaba tan grande la brecha entre lo conocido y lo desconocido, entre la premodernidad y la modernización, que estaban tan lejos de su propia comprensión. Comentarios como estos fueron comunes en los municipios de San Isidro Labrador y San Antonio de La Cruz entre l940 y l950:

"Están chiflados esos cheles si piensan tapar el Lempa y el Sumpul". "Si nadie ha podido frenar ni una pinche quebrada, ¿cómo van a detener el río Lempa?". "¿Tapar el Lempa? ¡Que vayan con esos cuentos a otra parte!". "Me quito un huevo si le ponen freno a ese río". "¿Que van a detener el Lempa y el Sumpul? ¡Que se hagan así ve!" "Sólo que tengan pauto con el diablo, podrían hacer algo semejante; pero eso si, el cachudo se los llevaría al mismito infierno".

Pero si bien es cierto que en el dominio del pensamiento ingenuo y tradicional de los grupos que habitaban aquellos sitios, y en aquellos tiempos, no existían conocimientos tecnológicos en materia hidroeléctrica, si abundaban las experiencias repetitivas sobre la devastadora fuerza de los ríos Lempa y Sumpul, cuya energía cinética buscaban utilizar los constructores de la presa. Por ello mismo, su inicial forma de reaccionar entre el escepticismo más extremo y el acondicionamiento a sus creencias mitológicas, fue totalmente razonable. Nadie está obligado a responder ante hechos novedosos y extraordinarios al margen de su propia cultura.

Veinte años después, en 1969, por ejemplo, ni las capas medias de nuestra sociedad, familiarizadas con algunas corrientes de la cultura letrada, aceptaron mayoritariamente que el hombre había llegado a la Luna en ese año. Y todavía hoy, en los inicios del nuevo milenio, ese mismo conocimiento sigue siendo abrumadoramente inaceptable para la mayoría de la población rural, no obstante haber transcurrido cuarenta años desde el día de su realización. Obviamente, nunca ha resultado fácil mover las convicciones colectivas del sitial que ocupan en las culturas populares, con informaciones carentes de objetividad verificable, si ellas mismas contradicen las bases del conocimiento tradicional.

Es más, los moradores más próximos al río Sumpul, de sobra conocían desde la infancia su tremendo poder destructivo durante el periodo lluvioso. Lo habían visto desbordarse repetidas veces, llevando en sus turbulentas aguas cuerpos humanos desconocidos; lo habían visto arrastrar árboles y arbustos, ganado mayor y menor y escombros de humildes viviendas; estaban más que convencidos que nada ni nadie podía reprimir semejante poder. Para colmo, muchos recordaban todavía la última catástrofe del Sumpul, ocurrida en junio de 1934, cuando a raíz de una tormenta tropical horrorosa el río se salió del cauce natural e invadió las vegas aluviales, arrasando con todo lo que había en la ribera, incluido el cable del paso de garrocha entre El Copalito y San Antonio de la Cruz. Sus resultados, varias víctimas mortales y cuantiosos daños materiales.

No había duda, el río Sumpul ocupaba un sitio privilegiado en la memoria histórica de aquellos pueblos, no sólo como fuente de vida sino como fuerza irreprimible y destructora. Una realidad de colosal poder, "que nada ni nadie de este mundo" podía desafiar impunemente, así fuesen extranjeros arrogantes y visionarios. Y el Lempa, con el Sumpul incluido, era un poder aún más colosal.

Sin embargo, poco tiempo después, justo entre 1950 y 1951, cuando las compañías constructoras de la presa montaban en el sitio de la Chorrera del Guayabo la gigantesca máquina concretará, y construían calles asfaltadas en las márgenes del Sumpul para transportar los cargamentos de roca y arena del río, las primeras convicciones de total escepticismo fueron cediendo espacio a la duda reposada y cautelosa. En la medida que surgían innovaciones observables en el sitio de la represa, las mismas reflexiones frente a la posibilidad de la obra iban cambiando de acento espectador. Una mínima muestra de ello se puede apreciar en el siguiente diálogo registrado en 1951 entre dos campesinos minifundistas del asentamiento Los Alvarenga de San Isidro Labrador.

-Siguen de necios esos cheles, compadre; pero yo sigo creyendo que jamás taparán el río. ¿Y Ud., que dice?
- Mire, compadre, ahora no sé qué decir...
- ¿Por qué?
- Pues por las cosas que están sucediendo... ¿Mire esas calles? ¿Cuándo habían venido a hacer trabajos como esos?
- Algún entierro del Partideño andan buscando esos bandidos. ¡El pisto llama al pisto, compadre!
- Puede ser...Pero un entierro, por grande que sea, no paga tanto gasto. Mire en la Chorrera del Guayabo, hay luceríos por todas partes y grandes máquinas trabajando. ¡Y eso, compadre, no es así nomás!
-Puede que tenga razón, compadre. Algo va a suceder. ¡Esperemos entonces!
-No queda otro camino.

Esperando, llegaron los meses secos de 1951 y 1952, y con ellos, el competitivo trabajo en la Chorrera del Guayabo y en el mismo río Sumpul. Potentes y bulliciosos camiones de volteo transportaban todo el día piedra y arena del cauce del río, que gigantescas palas mecánicas arrancaban sin descanso de aquel paisaje milenario. Un paisaje que se iba desfigurando lentamente, ante el asombro de los moradores bajosumpulenses.

2. La depredación material y simbólica

Conviene tomar en cuenta, por otra parte, que el Sumpul fue siempre el sitio predilecto para la vida cotidiana más intensa de los grupos ribereños. Y lo fue, básicamente, no por decisiones metafísicas de su autoconciencia étnica, sino por ser el río la mayor fuente de recursos extractivos completamente libre del sector. De su cauce y litoral, los moradores extraían, libremente, según la necesidad, peces y crustáceos, madera y leña, piedra, pasto y arena. De esta forma, la mayoría lograba mitigar el impacto de la pobreza estructural.

Sin el egoísmo limitante de la propiedad privada, que margina y oprime a los más desposeídos; sin restricciones legales excluyentes; sin amenazas de potestades y privilegios, los habitantes de la ribera concurrían a toda hora al río Sumpul en busca del sustento cotidiano. Y allí permanecía éste, a su entera disposición, para ser extraído y utilizado según las necesidades familiares, libre de toda exclusión humana, de la histórica exclusión que siempre ha estado a la base de los problemas sociales, crisis y conflictos de El Salvador.

En el curso de la vida cotidiana, en efecto, se fue desarrollando con el paso de los años una intensa red de relaciones sociales al interior de cada grupo, lo mismo que con otros grupos de la ribera, lo que dio origen a los particulares sistemas de valoración y normatividad de aquellos pueblos, incluido el simbolismo cultural de la comarca. El escenario preferido para el intercambio sociocultural fue siempre el río y su litoral, donde los grupos ribereños permanecían la mayor parte del tiempo una vez concluidos las tareas agrícolas. A la sombra de pequeños estuarios y ensenadas tuvieron lugar los repetidos encuentros diurnos de todo tipo, y en los brillantes arenales, las veladas veraniegas y otros convivios nocturnos. Románticas guitarras, acordeones y mandolinas de los confines bajosumpulenses amenizaron las citas nocturnales, y acentuaron su fijación reminiscente en la memoria de aquellos pueblos, al tiempo que avivaron pasiones y conflictos al calor del imprescindible "chaparro".

No obstante la ruptura entre memoria y la imagen espacial del río Sumpul, luego de la posterior inundación por el lago artificial, legendarios moradores de Los Amates, Los Alvarenga y san Antonio de la Cruz comparten aún, después de medio siglo, recuerdos comunes de momentos vividos en el cauce y litoral del río. Describen, entre otras cosas, detalles sobresalientes de la mítica Poza Redonda en cuyo montículo se levantó durante la administración Quiñones Molina el paso de garrocha que unía al cantón Copalío con San Antonio de La Cruz. También evocan, ensimismados, imágenes singulares de otras pozas del río, sobre todo de la Poza Larga, de La Gila, Los Palones, La Ciguanaba, El Cipitío, El Cajón y El Ciguapate. No olvidan, la leyenda del Gritón, el fantasma nocturno que, partiendo de la desembocadura del Sumpul en el río Lempa, lo recorría aguas arriba asustando a los pescadores solitarios. Narran, asimismo, episodios turbulentos pero generosos de la vida del mítico Partideño, el Robin Hood centroamericano que, según la leyenda, vivió por largo tiempo en las antiguas cuevas del cerro E ramón.

Por la notable importancia económica, social y cultural del Sumpul en el modo de vida de los pueblos ribereños, no cabe duda que el río fue su gran hogar, el común e inmenso hogar de todos ellos. Esto era una realidad durante todos los días del año, pero de manera especial durante los meses sin lluvia, cuando crecía el contacto gregario a lo largo y ancho de los segmentos arenosos, colmados de vegetación fluvial, donde se buscaba esparcimiento y alivio ante el ardiente clima tropical.

Estos mismos pueblos de la ribera, legendarios poseedores del Sumpul, presenciaron paso a paso la ocupación y saqueo del río, después que el proyecto hidroeléctrico lo hubo requisado por asalto. Tal acontecimiento, ejecutado en nombre del progreso, pero del progreso de otros, como sucede casi siempre, representó para los habitantes de la ribera el principio del fin de su tradicional fuente de recursos extractivos. Y es que al extraer del Sumpul la piedra y arena requerida para las obras civiles de la presa, incluyendo los grandes diques protectores, no sólo se removían y saqueaban los bienes esenciales de aquellos pueblos, bienes de inestimable valor utilitario para la sobrevivencia étnica, sino que también se aniquilaban, irreverentemente, los símbolos culturales erigidos de generación en generación.

Viéndolo bien, cada sitio del Sumpul, cada detalle de su perfil longitudinal más próximo (escollo, poza o remanso), cada porción de la ribera más frecuentada (estuario, pedrera, ensenada o arenal), cada roca más grande, cada árbol, cada arbusto, llevaba la marca generacional de los pueblos que vivían en la vecindad. Allí estaban la huella pasada de las historias étnicas, allí las impresiones actuales de la lucha cotidiana por la existencia, allí los vestigios de la vida social con los recuerdos felices y lacerantes, allí los fundamentos de los mitos y leyendas y de los sistemas de valoración y normatividad. Todo un archivo étnico, donde se nutrió por siglos la memoria histórica y la propia identidad de cada pueblo.

Pero la visión gubernamental, no sólo era diferente, sino totalmente opuesta a los intereses materiales y simbólicos de aquellos pueblos excluidos y marginados del desarrollo nacional. Al fin y al cabo, qué importancia tenían estos pueblos tradicionalmente olvidados del Antiguo triángulo lenca para la administración Oscar Osorio y su autoritarismo desarrollista. Si tales pueblos habían vivido marginados históricamente, ¿por qué ofrecerles consideraciones de orden material y simbólico durante la construcción de la presa? Y todavía más, de no aprovecharse oportunamente los recursos líticos del Sumpul en la moderna obra civil, ¿qué utilidad futura podrían tener al quedar sepultados bajo el lago artificial? ¿Acaso el Estado salvadoreño no puede utilizar los recursos nacionales para construir infraestructura moderna donde quiera y cuando quiera? Sin duda alguna, la lógica estatal tenía razones "soberanas" para tomar por asalto los recursos líticos del Sumpul, sin perder tiempo en especulaciones desusadas sobre el derecho de sobrevivencia de los pueblos ribereños o el respeto a su "cultura inculta", sobre todo en una época en la que el autoritarismo había alcanzado el más alto desarrollo en la historia política de El Salvador, cuando una orden castrense estaba por encima de la misma Constitución de la República y la arbitrariedad era el pan de cada día.

Pues bien, el drama social de los moradores bajosumpulenses, apenas comenzaba a desarrollarse durante los años 1951 y 1952. Y comenzaba, justamente, con la depredación de su gran hogar, el mismo río Sumpul, luego que la CEL ocupara fortuitamente el perfil longitudinal del río bajo su dominio, un dominio ilegítimo y conflictivo, como lo fue su propia adquisición. Mediante traspasos hasta cierto punto arbitrarios por coercitivos, las vegas aluviales de la ribera -las mejores tierras de labranza y pasto del sector- pasaron a manos de la CEL a precios muy por debajo del precio de mercado, en un franco proceso de incautación.

De un modo o de otro, la ruptura gradual de los ribereños con su medio ambiente hospitalario se manifestaba ya en la sensible disminución de la vida fluvial, a causa del desequilibrio ecológico originado por la remoción y extracción de gigantescas extensiones rocosas del río, lo que redujo la pesca a niveles sin precedente. La misma ruptura escaló dimensiones violentas, justo cuando surgieron limitaciones físicas al libre tránsito de los lugareños en los sitios ocupados, los mismos donde ellos y sus ancestros se habían desplazado libremente. Se supo entonces que muchos machetes y armas de fuego estuvieron a punto de ser desenvainados, como reacción a la devastadora ruina que estaban presenciando, cuyo desenlace se detuvo por la ausencia de organización y liderazgo popular.

3. Impresiones exóticas para la modernidad

Tan pronto como echó raíces la construcción de la presa hidroeléctrica, llegaron al Sumpul aprensivos turistas del viejo mundo. Vinculados o no con expertos de la obra, los turistas buscaban en el río Sumpul impresiones salvajes, o cuando menos exóticas o pintorescas del paisaje estival salvadoreño. En la pequeña ensenada de la Poza Redonda, por ejemplo, aparcaban de cuando en cuando lujosas limosinas con extraños turistas, que mantenían una excesiva distancia con los lugareños. Y en los mismos sitios donde los moradores celebraron por siglos, año tras año, a la luz de la Luna, sus tradicionales convivios, allí levantaban los turistas sus tiendas de campaña, bajo potentes reflectores eléctricos que alumbraban el constante trabajo automotriz. Resulta fácil imaginar, conociendo un poco el modo de vida de los campesinos bajosumpulenses, el conflicto inminente en sus pensamientos, al presenciar el cambio radical y la usurpación de aquellos espacios milenarios.

De vez en cuando, también, inspiradas europeas montaban a la orilla del Sumpul sus propios equipos de pintura, y pintaban con destreza imágenes cotidianas de la pre modernidad circundante: pescadores usando por última vez los lumpes ancestrales, adorables mestizas lavando la ropa familiar en el cauce dragado del río, ganado mayor saciando libremente el hambre y la sed, cipotes chulones posando a cambio de una extraña sonrisa. Estas y otras impresiones de la agitada realidad campesina, estaban siendo procesadas en el mismo escenario donde tenía lugar el drama social de los habitantes ribereños, y, con sensibilidad vanguardista o sin ella, seguramente serían exhibidas más tarde en galerías de arte moderno del Viejo Mundo.

El modernismo hizo, pues, a principios de los años cincuenta, incursiones relámpago en el Bajo Sumpul, justo cuando se realizaba la transferencia de tecnología de punta para el proyecto energético en construcción. Y que coincidencia: mientras las firmas proveedoras de los costosos equipos hidroeléctricos, junto a las compañías constructoras de la presa, trasladaban a Europa importantes utilidades y ganancias, las artistas de la modernidad hacían lo mismo con imágenes exóticas de la campiña sumpulense. Lo que no se supo entonces, ni se sabe todavía, es si el modernismo europeo logró captar el trasfondo de dolor, incertidumbre y rabia que había en los rostros campesinos, a causa de la destrucción y despojo de su gran hogar.

4. La inundación

La central hidroeléctrica "5 de Noviembre", la primera en su género que el desarrollismo construyera en el río Lempa, a 88 kilómetros al nororiente de San Salvador, comenzó a operar el 21 de junio de 1954 con sólo dos generadores y una reducida capacidad de 30 mega watts. Aunque la capacidad máxima de generación eléctrica (81.4MW) sólo la pudo alcanzar la central en 1966, con la incorporación gradual de tres generadores adicionales, ya en 1954, año de su inauguración, el embalse cubría los límites previstos por la CEL: 16 kilómetros cuadrados de inundación sobre las cuencas de los ríos Lempa y Sumpul, equivalentes a 320 millones de metros cúbicos de agua.

En efecto, tan pronto como se fue extendiendo el lago artificial sobre el río Sumpul y fue borrando lentamente sus corrientes, recodos y remansos, y con ellos, el extenso litoral de arena, piedra y vegetación y las vegas fértiles con sus cultivos; luego que los numerosos sitios simbólicos, tan saturados de misterio, de historia y tradición quedaran bajo el agua, los pobladores del área se estremecieron de asombro. Y no era para menos: estaban presenciando el dramático final de su mayor fuente de recursos naturales y también de su gran hogar.

Conviene puntualizar, en efecto, que en la primera inundación invernal, en 1954, el embalse cubría aproximadamente siete kilómetros longitudinales sobre la cuenca del Sumpul; y en toda esa gran extensión sepultó, junto al río y su litoral, las vegas aluviales, es decir, los mejores suelos donde se cultivó granos básicos, jiquilite, caña de azúcar y ajonjolí, sin faltar los verdes pastizales para la crianza ganadera. E igualmente sepultó, los pequeños estuarios y ensenadas, con las valiosas reservas de pasto, madera y leña, y los milenarios depósitos de arena blanca, y los fragmentos de roca fina no utilizados por los constructores de la presa. Y como secuela del mismo lago artificial, se fue extinguiendo el robalo y el tepemechín, la guabina y la mojarra, la chimbola y la plateada, el bagre y el filín, ricas especies del río y sustento cotidiano de los ribereños; lo mismo sucedía con los exquisitos crustáceos del agua dulce corrida: camarones, chacalines, cangrejos y cacaricos.

Cuánto recurso perdido en tan poco tiempo en nombre del progreso ajeno. Cuánta privación de alimentos ricos en proteínas para el vecindario del Sumpul. Y cuánto silencio durante más de medio siglo.

El espeso manto de agua que invadía todo, sin respetar relieves físicos y culturales, sepultó un mundo de sueños y realidades, tanto físicas como simbólicas. Destruyó el pasado y el presente espacial más querido por el pueblo y amenazó un fu turo lleno de presagios e incertidumbre. Así desapareció, como por encanto, el mejor escenario de la vida económica y sociocultural de la comarca, sin contar, desde luego, con los mayores espacios inundados en la cuenca del río Lempa.

El asombro y desconcierto colectivos, producidos por la inundación del lago artificial, estaba asociado también a la violenta ruptura entre la memoria de los asentamientos ribereños y el ambiente hospitalario donde ella misma se formo. No cabe duda, el ambiente físico y la memoria van siempre de la mano en una relación de mutua dependencia, y en este caso, se rompía el vínculo que los unió por siglos.

5. Subsidiando la fortuna de los afortunados

A punto de concluir la obra civil, la mayoría de la población bajosumpulense estaba medio convencida de que la presa hidroeléctrica era una infraestructura necesaria para buscarle solución a muchos problemas relacionados con el atraso salvadoreño. En todo caso, fue la administración Oscar Osorio la que se encargó de divulgar, a la luz del desarrollismo cepalino, las ventajas del proyecto energético frente al incipiente proceso de industrialización nacional, en el marco de la integración centroamericana.

Sin negar la importancia que la generación de energía hidroeléctrica tiene en todo proceso de modernización, no se puede desconocer, sin embargo, la confrontación de los intereses perseguidos por la CEL y los propiamente locales. En primer lugar, mientras la primera central hidroeléctrica ofrecía apuntalar la economía nacional mediante la generación, transmisión y distribución del fluido eléctrico, destruía con el lago artificial el medio ambiente ecológico donde los pueblos de la ribera del Lempa y el Sumpul habían vivido por siglos. En segundo lugar, al tiempo que generaba y distribuía la energía necesaria para incrementar la producción en serie de bienes y servicios, y fortalecer la acumulación económica de los grupos hegemónicos del país, en áreas distantes de la presa, ésta incrementaba la pobreza, la miseria y el desarraigo en los asentamientos ribereños.

No se necesita ejercitar mucho el pensamiento, para admitir, que la vida de los pueblos afectados con el embalse nunca sería la misma sin las vegas aluviales, sin los peces y crustáceos de agua dulce corrida, sin las modestas reservas de pasto, madera y leña, sin los francos depósitos de piedra y arena tan necesarios para el trabajo de albañiles, cercadores, empedradores, talladores de molinos de nixtamal y bases para columnas de madera. Tampoco se necesita recurrir a la metodología positivista, para evidenciar que tanto la memoria histórica como la propia identidad de estos pueblos, sufrieron notables alteraciones con la inundación del común e inmenso hogar de todos ellos, donde quedaron sepultadas las huellas pasadas y presentes de las distintas generaciones de moradores, incluidos los más remotos ancestros del mestizaje.

Como quiera que sea, a la base de aquel drama social está la gran contradicción del primer proyecto hidroeléctrico, es decir, entre el beneficio sectorial que el mismo ofrecía al capital industrial y al desarrollo urbanístico, básicamente, y el daño inferido a humildes campesinos que vivían en las cercanías del Lempa y el Sumpul, quienes jamás recibieron indemnización alguna ni ningún apoyo para enfrentar la nueva realidad. Al contrario, lo único que recibieron fue la marginación de la CEL, ya que viviendo en el traspatio de la presa hidroeléctrica no recibieron por largo tiempo ni un kilowatt-hora de electricidad. Evidentemente, este es un ejemplo más, entre tantos, de cómo los grupos más pobres y excluidos de la sociedad subsidian con el hambre y el sufrimiento el bienestar de los sectores privilegiados.

6. Una nueva realidad igualmente abandonada

Calmada la turbulencia del desconcierto colectivo, aunque no el drama social, los moradores de los confines bajosumpulenses tuvieron que convivir forzosamente con la nueva realidad: el lago artificial. Una realidad intrusiva y agobiante, tanto desde el punto de vista físico como sociocultural. El lago, que surgió para quedarse por mucho tiempo, sepultó viviendas, acorraló poblados, devoró cementerios como el de San Antonio de la Cruz, abrevió ríos y riachuelos e invadió potreros y milpas. Total, un verdadero desastre social.

¿Que fue del río Sumpul y su litoral en sus últimos siete kilómetros longitudinales? ¿Y qué de las escasas vegas fértiles? De tales sitios, no quedaban más que los recuerdos cargados de nostalgia. Nada más. En su lugar se extendía hoy el inmenso manto de agua, pero de agua mansa, quieta, pacífica, como carente de vida; de agua sucia por la lenta descomposición orgánica de árboles, arbustos y maleza y otros residuos sólidos en suspensión. La CEL, institución responsable de la administración integral de la represa, no tuvo la prevención de talar y aserrar los árboles maderables que había en la cuenca inundada del Sumpul, como tampoco utilizó en su provecho propio o de terceros la abundante leña de árboles y arbustos existentes. Si tales medidas no pudieron o no quiso prever, siendo rentables, cabe preguntarse si habría desarrollado la CEL algún tratamiento preventivo de cuanto desecho sólido existía en el área a embalsar. La respuesta es evidentemente negativa, ya que ni aun contando con la asesoría oportuna hubiese hecho nada al respecto, sobre todo porque esas medidas no figuraban en la agenda de la salubridad pública salvadoreña ,y aunque hubiesen figurado, no iban a favorecer directamente a quienes servía el régimen militar osorista, decir, a los sectores privilegiados del gran capital.

De haber actuado la CEL en forma responsable frente a los pobladores del área, habría evitado la vasta descomposición orgánica dentro del lago artificial, y con ella, la generación de gases tóxicos nocivos para la salud humana, incluyendo la proliferación de moscas y mosquitos transmisores de enfermedades endémicas, como la malaria y la fiebre tifoidea; es más, con el tratamiento de los desechos sólidos, habría reducido la acelerada extinción de los ricos bancos de peces y crustáceos del Sumpul, aparte de impedir el desperdicio irracional de los escasos recursos forestales. Pero como bien dicen los mismos bajosumpulenses, al enfatizar la inconcurrencia de un hecho equitativo y razonable: "No se puede esperar que la tordita haga su propio nido".

Sin embargo, en medio de tamaña desolación, se presentía, por lo menos, una probable ventaja en favor de la comunicación entre los pueblos de la ribera lacustre, la reducción espacial por el mismo lago. Y es que al inundar los accidentes naturales de la cuenca del Sumpul (el cauce, valles, montículos y barrancos) el lago uniformó el relieve en toda su extensión, con lo cual acorto distancias entre puntos opuestos de tierra firme. En sus inicios, aunque expertos en natación fluvial, más de algún morador tuvo problemas al cruzar a nado el embalse, auxiliándose únicamente con una mano mientras con la otra salvaba las prendas de vestir, por lo que pronto enfrentaron el primer desafío a resolver: cruzar el lago transportando pesados objetos familiares.

Pero el mundo campesino salvadoreño, quiérase o no, está más que acostumbrado a resolver los desafíos existenciales que la pobreza y el tradicional atraso le deparan con bastante frecuencia, sin contar con el auxilio externo. Esta ha sido la constante en su vida cotidiana, sobre todo en el Bajo Sumpul y en el Antiguo triángulo lenca en su conjunto, donde el abandono gubernamental es siempre la regla. De ahí que poco tiempo después fueron surgiendo los primeros cayucos o piraguas en la ribera lacustre. Apenas contando con un hacha, una azuela, un martillo y un formón, los mismos labriegos tallaban en poco tiempo estos navíos de la pobreza a partir de voluminosos troncos de ceiba y conacaste, con los que resolvieron la necesidad de comunicación a través del lago artificial.

Es evidente, por otra parte, que un drama social no afecta a todos los moradores por igual, y que las diferencias en las formas de responder están asociadas casi siempre a las características psicosociales y socioculturales de cada grupo en particular. Los adultos de la ribera, por ejemplo, preferían sobrellevar la crisis derivada de la inundación tirando el anzuelo o la atarraya a la orilla del embalse, buscando los atemorizados peces sumpulenses, que intentaban sobrevivir en medio de la contaminación acuática. La inmensa mayoría de los jóvenes y adolescentes, en cambio, miraba en el lago no sólo la tumba de su gran hogar, sino una amplia vía de comunicación, una espaciosa pista donde competir a nado -el deporte preferido desde la infancia- o medir destrezas recién aprendidas en la flamante navegación a remo. Menos propicios a la contemplación pasiva de la crisis étnica, los jóvenes se inclinaban más por la navegación lacustre durante el tiempo libre, que por la práctica de una pesca en proceso de extinción.

La misma necesidad de movilización en el lago artificial destacó muy pronto la importancia extrema de los botes de remo en la ribera lacustre, de tal suerte que ellos se fueron convirtiendo en instrumentos altamente codiciados en todo grupo familiar. Y dadas las diferencias y desigualdades sociales existentes en todo el sector, su demanda adoptó luego las características de una moda popular: exclusiva al principio para unos, tardía para otros y ajena para los demás.

En efecto, la necesidad familiar de botes o cayucos no sólo tropezó con la pobreza de muchos para demandarlos, también chocó con la escasez de la materia prima principal para construirlos, los árboles de grueso calibre. Y aquí surge un nuevo problema con el medio ambiente: al convertir las frondosas ceibas y conacastes en cayucos, se alteró el equilibrio ecológico en toda su extensión, ya que no sólo prodigaban sombra en solares, potreros y milpas, sino que protegían importantes reservas acuíferas del lugar. Con el afán de resolver un problema social, generado por la represa, se erige otro problema social menos visible al principio, pero igualmente relevante.

Se ignora, por otra parte, qué hizo reaccionar a la CEL para que una vez extinguida la rica población de peces y crustáceos del embalse, dispusiera la siembra de alevines en todo el lago artificial. Como quiera que sea, la medida fue ampliamente celebrada por el vecindario, pues si bien las nuevas especies no reunían las características de exquisitez de las ya desaparecidas, sí llegaron a sustituirlas de modo cuantitativo en la humilde mesa campesina. Los que nunca fueron repoblados o sustituidos en el área inundada, son los cangrejos, camarones, chacalines y cacaricos; ellos desaparecieron definitivamente del embalse. Sin embargo, tornando en cuenta que los suelos erosionados en las proximidades del embalse siguen teniendo un destino único y forzoso, el mismo lago artificial, es razonable suponer que en la medida en que se va llenando de azolve el fondo del lago en esa misma medida su caudal tiende a reducirse, a tal punto que, con el tiempo, la central podría perder su capacidad potencial de generación de energía eléctrica. Como todo cambia en nuestro medio, a pesar del inmovilismo aparente del atraso social, podrían volver los peces y crustáceos del agua dulce corrida a poblar el área del embalse, a menos que se revierta el proceso de azolvamiento en un futuro cercano.

A principios de 1958, cuatro años después de inaugurada la presa "5 de Noviembre" en la Chorrera del Guayabo, don Evaristo Serrano, minifundista del asentamiento Los Amates y primer regidor del gobierno municipal de San Isidro Labrador, hizo en la Alcaldía el siguiente comentario:

"Ese embalse nos dejó a todos en la pura desgracia. Mire, nos quitó el Sumpul, nos quito las vegas de la Junta, nos quitó el pescado bueno que comíamos, porque ese pescado hediondo que metieron después nunca se puede comparar con el robalo, la guabina, el tepemechín...y para que seguir hablando...Si… Estamos jodidos de remate".

Efectivamente, jodidos de remate, quedaron los pueblos de la ribera del Lempa y el Sumpul una vez formado el lago artificial; y jodidos de remate, por no decir en la pura desgracia, quedaron también, poco tiempo después, otros pueblos que vivían en la ribera del Lempa, cuando fueron lanzados violentamente para dar paso a la construcción de la presa del "Cerrón Grande".